El tsunami de votos penetró como una cuña en el Gran Buenos Aires, reino irreductible del kirchnerismo, y cambió el signo de lugares como el de un pequeño barrio en el municipio San Miguel, allí donde lo que de verdad urge es el hambre
Un niño con el número 10 en la espalda estira su brazo sobre la reja del comedor San Francisco de Sales, en San Miguel, Buenos Aires, para alcanzar el bol y pregunta si seguirán dando comida ahora que el liberal Javier Milei ganó las …
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