El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha reclamado a los parlamentarios que respalden «cuanto antes» el cese del fiscal general, Ruslan Kravchenko, quien dimitió la semana pasada y ha desvelado durante la jornada que ha aprobado cargos contra el director de la Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania … (NABU, por sus siglas en inglés).
«Solo hay un camino para este fiscal general: su salida del cargo. Es lo que le dije», ha señalado Zelenski en un mensaje en redes sociales. «Ucrania ha visto todas las razones del porqué. Si considera que esto es presión política, es libre de llamarlo así. Pido a los parlamentarios que apoyen cuanto antes su cese», ha recalcado.
El diputado David Arajamia, miembro del partido Servidor del Pueblo de Zelenski, ha apuntado en un breve mensaje en redes sociales que «la votación sobre la dimisión del fiscal general Kravchenko tendrá lugar mañana, 15 de septiembre», sin que por ahora haya detalles sobre la hora prevista para la votación.
Apenas unos minutos antes, Kravchenko había apuntado en un vídeo publicado en redes sociales que había aprobado cargos contra el director de la NABU, Semen Krivonos, por presunta «falsificación de documentos oficiales para obtener grandes beneficios ilícitos», además de publicar los documentos con los cargos que le han sido imputados.
Kravchenko ha señalado que también ha aprobado cargos contra una persona cercana al jefe de la Oficina del Fiscal Especializada en la Lucha contra la Corrupción (SAPO), Oleksander Klimenko, sin desvelar su identidad, al tiempo que ha reseñado que «hasta ahora estaba limitado políticamente a la hora de adoptar estas decisiones, por parte del presidente y los cargos anticorrupción».
«Prometí no actuar por conveniencia política y no eludir una decisión exigida por la ley y las pruebas», ha destacado el fiscal general, quien ha insistido en que detrás de sus palabras «hay hechos y pruebas» y ha reclamado a Krivonos y Klimenko que «dimitan hoy, sin implicar a organismos y equipos en un conflicto personal durante la lucha por sí mismos y su círculo cercano».
En este sentido, ha hecho hincapié en que «el director de la NABU debería explicar también cómo engañó a una comisión internacional cuando les convenció de su integridad, teniendo un historial «maravilloso» con una «adopción ficticia de un niño y casos de soborno», tal y como ha recogido la agencia ucraniana de noticias ‘Ukrinform’.
Acusaciones contra los organismos anticorrupción
Kravchenko ha argumentado además que la NABU y la SAPO no están centradas en luchar contra la corrupción, sino «en transformarse en un centro independiente de poder político, no elegido por el pueblo ucraniano y que no asume responsabilidades políticas». «Intenta ponerse en el lugar del Parlamento y el presidente en una república parlamentaria y presidencial», ha dicho.
Por último, ha remarcado que estos organismos lanzaron la operación Cartago –centrada en una red encabezada por altos cargos de la Fiscalía que supuestamente cobraba sobornos para dar protección a centros de llamadas para estafas– para obtener acceso a los procedimientos contra altos cargos de ambos organismos y detener estas investigaciones.
El caso Cartago es precisamente el que llevó a Kravchenko a presentar su dimisión el 7 de septiembre, después de que la NABU y la SAPO anunciaran la desarticulación de una organización criminal liderada por el jefe de una de las divisiones de la Fiscalía General, que presuntamente recibía sobornos de forma sistemática de centros de llamadas fraudulentos y blanqueaba los fondos obtenidos.
El propio Kravchenko ha anunciado horas después en un comunicado en redes sociales que se encuentra fuera de Ucrania, en lo que ha descrito como «un viaje de negocios al extranjero» para «informar a socios internacionales del estado real de los asuntos en los organismos anticorrupción» en el país europeo.
En esta línea, ha recalcado que también pretende trasladar información «sobre los signos de la concentración de influencia incontrolada» y «los riesgos de estas prácticas para la soberanía estatal, el Estado de derecho y las instituciones democráticas de Ucrania», en línea con las acusaciones vertidas por él mismo horas antes contra estos organismos.
