– Shi Yu / Xinhua News / Europa Press / ContactoPhot
MADRID 14 Sep. (EUROPA PRESS) –
Las autoridades de República Democrática del Congo (RDC) han confirmado este lunes que el brote de ébola declarado a mediados de mayo en el este del país deja ya 7.200 casos y cerca de 3.500 muertos, días después de confirmar la expansión de la enfermedad a una provincia situada en el noroeste del país.
El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) ha señalado en su último balance que hasta la fecha se han registrado 7.200 contagios y 3.475 fallecidos, con 1.712 personas recuperadas de la enfermedad y 923 pacientes hospitalizados o en aislamiento en estos momentos.
Así, la tasa de letalidad se sitúa en el 48,3%, mientras que la tasa de seguimiento de los contactos es del 88%, según un comunicado publicado por el Ministerio de Comunicación congoleño a través de redes sociales.
«La vigilancia se mantiene intensificada, especialmente en Ituri y Kivu Norte, así como en las provincias recientemente afectadas –entre las que figuran Kivu Sur, Tshopo, Alto Uélé, Bajo Uélé y Ubangi Sur– y en las que se encuentran en situación de riesgo», ha recalcado.
El brote en RDC es ya el más mortífero en la historia del país, superando el registrado entre 2018 y 2020, con las proyecciones apuntando a que podría llegar a superar al registrado entre 2014 y 2016 en África occidental, que dejó 28.616 casos y 11.325 fallecidos en Guinea, Liberia y Sierra Leona, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
RDC –que en diciembre de 2025 decretó el fin de otro brote, en este caso en Kasai– es considerado el país con más experiencia del mundo en el manejo del virus del ébola, habiendo enfrentado más de una docena de brotes desde que se identificó el virus en 1976 en un doble brote que tuvo uno de sus epicentros en la localidad congoleña de Yambuku, a orillas del río Ébola, del que tomó el nombre la enfermedad.
