En el evento, en un panel compartido con Janez Janša de Eslovenia, Andrej Plenković de Croacia y Andrej Babiš de la República Checa, el primer ministro húngaro ha desvelado que un miembro del Consejo Europeo le había aconsejado previamente no tratar la burocracia en absoluto, porque eso «podría traer problemas», y aún así ha mostrado un perfil irreductible y decidido a sacar a Bruselas de «un debate institucional que está eclipsando la realidad, mientras que otras grandes potencias ya están consolidando su presencia económica en el continente».
También ha criticado las multas migratorias impuestas por la UE a Hungría, una multa global de 200 millones de euros al país en 2024, así como una multa de 1 millón de euros por día, tras no ejecutar el gobierno anterior una sentencia de 2020 del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que concluyó que Hungría había violado la legislación de la UE al no tratar de manera justa a los solicitantes de asilo.
-

Una de cal y otra de arena con la UE
Magyar se ha referido a que «es difícil explicar a los húngaros que el país está siendo castigado por proteger sus fronteras europeas comunes» y ha señalado que la cantidad acumulada de multas ya se acerca a los mil millones de euros y «nadie está dispuesto a resolver el problema». Ha marcado así el grado de disidencia con Bruselas que mantendrá su ejecutivo, que por otra parte está desmontando todos los anclajes del régimen que mantuvo a Viktor Orbán durante 16 años en el poder. Y en Bled ha quedado claro que los gobiernos de la región toman a Magyar como un referente al que reconocen su liderazgo.
Dos gobiernos considerados hasta ahora aliados cercanos al ultranacionalista húngaro Viktor Orbán, vencido en las urnas la pasada primavera por Péter Magyar, han hecho sendos gestos de distanciamiento y han mostrado su cercanía al nuevo gobierno de Budapest. El portal de noticias de la televisión eslovena Nova24 ha retratado a Magyar como «ganador» y «líder centroeuropeo», lo cual es especialmente significativo porque se trata de la empresa mediática eslovena en la que los empresarios húngaros cercanos a Fidesz y Árpád Habony invirtieron en 2017.
Con la participación en la empresa propietaria de Nova24 TV, se cree que el círculo de Habony ayudó al partido de derechas del actual primer ministro, Janez Jansa, el SDS. Jansa ha reconocido ahora el liderazgo de Magyar como revulsivo regional con ambiciones de influencia en Europa y de desplazar del eje franco-alemán el núcleo de peso de la UE.
Jansa hizo una referencia crítica al gobierno de Viktor Orbán, durante la discusión con Magyar, y Babis saludó muy cariñosamente al nuevo jefe de gobierno húngaro, desmarcando así a su partido ANO de la lealtad a Orbán, a pesar de que fueron cofundadores de la familia Patriotas por Europa, junto con Fidesz. Todo esto no es sorprendente, según István Szent-Iványi, exembajador húngaro en Eslovenia, que considera que «la región reconoce la capacidad de Magyar para hacer oír unas voces que durante décadas se han sentido silenciadas en Bruselas».
Avivar la relación con China y Japón
A la reunión en Bled ha sido invitado también el ministro de Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, al que los responsables de la diplomacia de los cuatro países han hecho un llamamiento a involucrar a China para lograr una mayor estabilidad en la región del Indopacífico. «Acentuamos la necesidad de un diálogo continuo, y la colaboración con los socios en la región, incluida China, para contribuir a la estabilidad, predictibilidad, y unas relaciones económicas que sean mutuamente beneficiosas», ha declarado el ministro de Exteriores de Eslovaquia, Juraj Blanar.
Eslovaquia, República Checa, Polonia y Hungría, que forman el llamado Grupo de Visegrado (V4), están de acuerdo además en la necesidad de cooperar más con Japón y la región del Indopacífico en general, en el nuevo orden internacional surgido tras la invasión rusa de Ucrania. «Ambos lados están afectados negativamente por la guerra en Ucrania, por lo que Europa y Japón tienen necesidad de una cooperación extensa en áreas tradicionales y nuevas para acelerar la recuperación económica y afrontar los desafíos», ha invitado la ministra de Exteriores húngara, Anita Órban.
