Dos enmascarados armados tomaron el control del centro médico, inmovilizaron a los agentes penitenciarios que acompañaban al preso y ayudaron a salir del edificio a Günüz, quien huyó en un patinete eléctrico aparcado en la puerta.
Las autoridades encuadran a Günüz en un clan del crimen organizado de origen turco-árabe que actúa en Renania del Norte-Westfalia. Recientemente, le había sido retirada la protección que garantizaba su estatus de refugiado, por lo que su orden de deportación era inminente.
Miles de sirios en Alemania han recibido una carta de la Oficina Federal para la Migración y los Refugiados (Bamsf) revocando su estatus de protección. «Las prestaciones de asilo pueden seguir recibiéndose», dice la periodista de NZZ Beatrice Achterberg.
La Oficina Federal para la Migración y los Refugiados está revocando estos días el estatus de protección de miles de sirios en Alemania, especialmente aquellos con antecedentes, que han llamado la atención de la Policía o que han salido temporalmente de Alemania y regresado. Las notificaciones, que llegan por correo, advierten de que se les «retira el estatus de refugiado concedido» y que «no se concederá en adelante el estatus de protección subsidiaria», por lo que los afectados son susceptibles de deportación inmediata.
La Bamf cita como causa el hecho de que la guerra civil en Siria ha terminado, con la caída del régimen de Assad, y esto es motivo de un cambio significativo en las circunstancias fácticas. La pasada primavera, el canciller alemán Friedrich Merz anunció que su Gobierno implementaría el regreso del 80% de los más de 900.000 sirios residentes en Alemania a su país de origen, una medida que, según los cálculos de la Asociación Alemana de Contribuyentes, tiene un potencial de ahorro de 6.000 millones de euros al año para las arcas públicas. Según el Monitor de Migración de la Agencia Federal de Empleo, alrededor de 415.000 sirios en Alemania reciben prestaciones sociales por falta de ingresos.
Los empleados de la consulta médica denuncian la violencia con la que los hombres armados actuaron sobre médicos, personal y pacientes
Aunque el Estado alemán ofrece incentivos económicos al regreso voluntario a Siria, en el caso de Günüz la inminente deportación sería, sin embargo, forzosa. Aún no hay rastro del prisionero, ni de sus dos ayudantes, que huyeron en dirección contraria. Tras la publicación de su fotografía, la Policía de Essen ha recibido varias llamadas con potenciales pistas, según un portavoz.
La huida se produjo en la Plaza Kennedy, una de las más grandes del centro de Essen, rodeada de numerosos restaurantes y cafeterías y en la que se celebran regularmente mercados y grandes eventos. También hay numerosas consultas médicas ubicadas de especialistas situadas alrededor de la plaza.
Los empleados de la consulta médica alertaron inmediatamente a la Policía tras el ataque y destacaron la violencia con la que los hombres armados actuaron sobre médicos, personal y pacientes. Las autoridades han desplegado extensas medidas de registro con un gran número de agentes sobre el terreno, y realizan controles aleatorios en la zona, aunque no tienen la certeza de que Günüz siga en la zona.
