El Gobierno de Estados Unidos asestó un golpe de alto impacto al movimiento de izquierdas que gobierna México: le retiró la visa al hijo del expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador y elevó la tensión bilateral.
Andrés López Beltrán es el más político de … los cuatro hijos del exmandatario y el más interesado en lanzar una carrera similar a la de su padre. Hasta hace unos meses era el segundo al mando del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el partido que llevó a Claudia Sheinbaum a la presidencia en 2024.
López Beltrán tuvo que abandonar el partido después de varias derrotas en elecciones estatales y tras una serie de tensiones con la presidenta que, según dicen a ABC desde el gabinete, le reclamó en privado que su ostentoso modo de vida perjudicaba la imagen de su Administración.
La oposición ha acusado en reiteradas ocasiones al hijo del expresidente de tener vinculaciones con el crimen organizado. En el último año varios políticos del oficialismo han perdido sus visas para entrar a EE.UU. producto de supuestamente estar involucrados en tramas del crimen organizado.
Sin sustento legal
En respuesta, el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador publicó una carta dirigida al presidente Donald Trump en la que califica la decisión como un acto «politiquero y propagandístico» sin sustento legal ni prueba alguna en su contra.
En la misiva, López Beltrán sostiene que los funcionarios estadounidenses «no cuentan con ninguna prueba contra mi persona, acerca de algún acto inmoral o delictivo, porque siempre he guiado mi vida pública y privada con ideales, principios y honestidad infundidos por mis padres y practicados por convicción en mi quehacer político».
Actualmente, López Beltrán se encuentra haciendo política en Tabasco, estado del sur del país de donde es originario su padre. Su objetivo es ser diputado el año que viene y luego intentar alcanzar la plaza de gobernador en el 2030.
En la carta a Trump, fechada este 13 de agosto en Teapa, Tabasco —el municipio que forma parte del distrito federal que López Beltrán busca representar en 2027—, el exdirigente acusa al secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y a su segundo Christopher Landau, de actuar «como jefes de pandillas dedicados a espiar, acosar, intervenir y agraviar a otros países». Describe la medida como un acto «al estilo hitleriano» y asegura que ninguno de los dos funcionarios cuenta con prueba alguna de acto inmoral o delictivo de su parte.
López Beltrán conoce de cerca a Landau porque este era embajador de Trump en la Ciudad de México durante su primer mandato, cuando el actual presidente republicano tenía una relación de afinidad con López Obrador.
No visitar EE.UU.
En el texto, asegura que no visitar Estados Unidos «en estos tiempos decadentes y lamentables de odio, racismo, drogadicción, desintegración familiar e inconformidad social» no le representa problema alguno. Dice que puede esperar circunstancias como las que existieron cuando gobernaron «Abraham Lincoln y Franklin Delano Roosevelt, esos gigantes de la libertad que trataron a México y a su pueblo con auténtica amistad y respeto a su soberanía».
En el verano del 2025 López Beltrán protagonizó un escándalo cuando fue captado haciendo compras en tiendas de lujo en Tokio, después de pregonar que los militantes de Morena debían vivir con austeridad.
El hijo del expresidente tiene un nivel de vida muy alto. Según cuentan en su entorno, gusta de cenar en restaurantes de lujo, viajar en aviones privados y hospedarse en hoteles cinco estrellas. Una conducta muy diferente de la de su padre, que durante sus giras al interior del país siendo presidente, pernoctaba en establecimientos más bien modestos.
