El metro de Kiev se quedó sin electricidad el 8 de octubre. El ayuntamiento informó de que una caída de la tensión había interrumpido la circulación de los trenes y el funcionamiento de las escaleras mecánicas de las estaciones. El apagón se produjo tras … un ataque con drones «contra una instalación energética clave que abastece a Kiev», según declaró el ministro de Energía, Denís Shmigal. El país se prepara para otra temporada de frío con los ataques rusos en auge. Desde 2022, las fuerzas del Kremlin mantienen una campaña de bombardeos contra el sector energético ucraniano que ha reducido su capacidad de generación en casi en un 50%.
Las perspectivas de la tregua energética anunciada por el presidente estadounidense, Donald Trump, son inciertas. La iniciativa sorprendió a las autoridades ucranianas, aunque el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se ha mostrado dispuesto a suspender los ataques contra las refinerías rusas si Moscú deja de bombardear las instalaciones energéticas de Ucrania. Poco después del anuncio de Trump, Rusia golpeó la central eléctrica en Járkov, según aseguró Zelenski.
«Cada vez es más evidente que Rusia no quiere aceptar el alto el fuego energético propuesto por Estados Unidos y pretende continuar sus ataques aéreos terroristas contra nuestro pueblo y nuestras comunidades. Solo hoy, los rusos atacaron seis instalaciones energéticas en Ucrania», dijo el mandatario ucraniano este lunes en un mensaje en redes sociales.
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Entrevista
Fernando Belzunce
Además, Rusia ha adelantado su ofensiva este año. El 30 de septiembre, el primer ministro ucraniano, Serhii Koretski, afirmó que «desde el verano, prácticamente no ha habido un solo día en que el enemigo no haya atacado la infraestructura energética. Pero un ataque tan masivo y combinado se ha producido por primera vez desde el final de la última temporada de calefacción».
Durante aquel bombardeo resultaron alcanzadas la planta térmica de Trypilska y otras dos centrales de cogeneración. La principal compañía privada energética de Ucrania (DTEK) denuncia que sus centrales han sido atacadas en más de 230 ocasiones desde 2022. Las subestaciones eléctricas de Ukrenergo, la empresa estatal ucraniana de transmisión de electricidad, han registrado más de 900 ataques. Algunas de ellas han sufrido hasta 30 bombardeos tras el inicio de la invasión a gran escala, según declaró la empresa en febrero.
Desde que empezó la guerra en 2022, las centrales de la principal eléctrica privada han sufrido más de 230 ataques y las subestaciones de la mayor compañía estatal más de 900
Durante los últimos meses, Rusia ha cambiado también su estrategia para noquear al sector energético de Ucrania. Ahora dispara simultáneamente entre 20 y 25 drones contra cada instalación, frente a los tres o cuatro aparatos que utilizaba al principio, tal como describió en julio Vitalii Zaichenko, el director de Ukrenergo. Los impactos, en total, se han incrementado en un 36% en comparación con la primera mitad de 2025.
Moscú dañó más de «9 gigavatios de capacidad de generación y decenas de instalaciones de distribución» entre octubre y marzo, según un informe del Ministerio de Energía ucraniano. Antes de la agresión rusa, que dura más de cuatro años, Ucrania producía aproximadamente 38 gigavatios, afirman las estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía. En agosto, el país contaba con 15 gigavatios de potencia eléctrica en los momentos de máximo consumo, según dijo el ministro de Energía, Denís Shmigal. «Más del 40% proviene de la generación nuclear, el 25% de las centrales térmicas y el 15% de la energía hidroeléctrica». El plan del Gobierno ucraniano es alcanzar los 21,4 gigavatios a finales de 2026.
Fuentes del medio digital ucraniano ‘Ukrainska Pravda’ destacan, sin embargo, que estas previsiones dependen del alcance de los bombardeos enemigos. «El principal riesgo este invierno no es la escasez de capacidad de generación al principio, sino la rapidez con la que esa capacidad podría perderse debido a nuevos ataques rusos», apuntan.
Desconectar las centrales
En tan solo una semana, las fuerzas rusas «lanzaron más de 200 ataques contra nuestras instalaciones de generación y transmisión de electricidad en Ucrania, y otros 17 ataques contra instalaciones de gas y petróleo», destacó el mandatario ucraniano el domingo.
Los meses de frío se presentan de nuevo complicados, especialmente para los ucranianos que viven en las grandes ciudades. Un documento ruso obtenido por la Inteligencia ucraniana y revisado por ‘The New York Times’ alerta de que habría planes para desconectar las tres principales ciudades de Ucrania –Járkov, Odesa y Kiev– durante el período invernal. Con una ofensiva aérea continua, las fuerzas del Kremlin tratarían de reducir en un 90% el suministro de electricidad y calefacción en estas urbes.
La energía nuclear sigue siendo uno de los principales recursos del sistema energético de Ucrania, y, según la información del rotativo estadounidense, el Kremlin tendría la intención de dejar las centrales fuera de servicio. Una forma de provocar la desconexión de las plantas sería atacar las subestaciones exteriores que las conectan con la red eléctrica. Actualmente, Kiev cuenta con tres plantas atómicas bajo su control. La cuarta, situada en Zaporiyia, lleva ocupada por Rusia desde 2022.
