Hace tiempo que el presidente estadounidense, Donald Trump, lleva a su lado una sombra rubia y de 35 años. Se trata de una presencia discreta pero siempre presente: su asesora Natalie Harp, a quien en el entorno cercano al mandatario norteamericano apodan «impresora humana … ».
Dicho sobrenombre le viene como anillo al dedo, puesto que Harp siempre lleva una impresora portátil para mantener al presidente al día de la actualidad con copias en papel de artículos de prensa, correos electrónicos y publicaciones en redes sociales.
Rara vez habla ante las cámaras, pero lleva trabajando en el gabinete presidencial desde 2020. Sin embargo, es ahora cuando su nombre ha empezado a ganar peso en la prensa después de que Jon Ossoff, senador demócrata por Georgia, insinuara que la relación entre Harp y Trump podría ir más allá de lo profesional.
Los rumores llegan tras saltar la noticia sobre el vuelo secreto del republicano con salida de Ankara, en el que Harp lo acompañó. «No quiere hacer el trabajo. Quiere construir su salón de baile y viajar con Natalie en su palacio volante, aparentemente indefenso, regalado por el emir de Qatar», afirmó Ossoff en redes sociales. Estas declaraciones han desatado una crisis en la Casa Blanca y ponen a la asistente en el punto de mira de todos los medios.
La mano derecha de Trump
«Natalie Harp es una de las asistentes más leales y trabajadoras del equipo del presidente Trump», así la describe Karoline Leavitt, la secretaria de prensa de la Casa Blanca que dejará su cargo a finales de agosto en una entrevista para ‘The Times’.
Leavitt no ha sido la única que ha dado referencias positivas sobre Harp. El senador Lindsey Graham de Carolina del Sur, recientemente fallecido, la describió como «profesional y dedicada»; mientras que el miembro de la Cámara de Representantes Ronny Jackson dijo que tenía una «actitud alegre y extrovertida» que ayuda a mantener a Trump con un buen estado de ánimo.
Su lealtad incondicional hacia el actual inquilino de la Casa Blanca se refleja intensamente en su forma de trabajar. Harp no se toma días libres, desempeña sus labores desde el Despacho Oval y tiene reservado un asiento en el helicóptero presidencial Marine One. Ostenta el doble cargo de asistente especial y asistente ejecutiva del presidente, percibe un salario de 150.000 dólares y se encarga de mantener el contacto con los distintos líderes mundiales en su nombre, además de redactar los mensajes que le dicta Trump para ‘Truth Social’.
Además, a la joven asesora se la ha podido ver, en varios vídeos compartidos por la prensa, corriendo largas distancias para seguir el ritmo del carrito de golf del presidente, un suceso que muestra su intensa entrega hacia el magnate y que puede resultar un tanto inquietante.
«Eres lo único que me importa»
Sin embargo, ni la devoción ni los rumores difundidos por la oposición han sido las únicas muestras que han encendido la conversación entorno a su «estrecha relación» con el presidente.
«Quiero que las cosas siempre estén bien entre nosotros. También sé que he estado distraída toda la semana, olvidándome de comer durante días e incluso durmiendo tan solo un par de horas seguidas», relata la asesora en una carta al presidente norteamericano a la que pudo acceder ‘The Times’. «Con todo mi cariño, Natalie», concluye el escrito, una despedida que resulta especialmente afectuosa.
En términos similares se expresó en otra serie de cartas dirigidas al mandatario republicano datadas en 2023, según confirma ‘The New York Times’. «Eres lo único que me importa», decía. En esos escritos Natalie también deseaba «no decepcionar nunca» al magnate y expresaba su agradecimiento por ser su «guardián y protector en esta vida».
Sin embargo, el cariño no es unilateral; para el líder estadounidense, Natalie también resulta una trabajadora especial dentro del gabinete. De hecho, el magnate llegó a decir que era la única persona que lo amaba «tanto como su esposa e hijos».
Superviviente de cáncer
La relación entre ambos comenzó en 2020, cuando el entonces candidato por el Partido Republicano la invitó a integrar la junta asesora de su campaña presidencial y a hablar en la Convención Nacional Republicana. En 2019, Harp ya había ganado notoriedad en Fox News al elogiar a Trump por firmar la ley federal ‘Right to Try’, que, según afirma, le permitió acceder a los tratamientos experimentales que la ayudaron a vencer al cáncer.
Entre 2020 y 2022 también trabajó en One America News Network, un canal de televisión de extrema derecha donde promovió denuncias falsas de fraude en las elecciones que ganó el demócrata Joe Biden.
Harp se crio en California en una familia profundamente cristiana y fue educada, junto a sus hermanos, en casa por sus padres, con su madre como principal maestra y con libros de texto cristianos para inculcarle los valores de carácter conservador y profundamente religiosos que ella predicaba. Su padre, Robert Harp, estudió para ser pastor y más tarde se convirtió en profesor en una institución cristiana evangélica. Falleció en 2020, a los 61 años.
La lealtad, valores y devoción de Natalie Harp hacia el presidente estadounidense le facilitaron entrar en su círculo más íntimo, lo que ha despertado recelos por parte del equipo presidencial.
