«Rendirme no es una opción», ha respondido este lunes el canciller alemán Friedrich Merz desde Berlín, cuando por fin ha comparecido públicamente para evaluar los resultados electorales de Sajonia-Anhalt, que ha calificado como «la peor derrota en décadas» para su partido, la … Unión Cristianodemócrata. «Estamos en una democracia, pero la Constitución y sus valores siguen vigentes y mi tarea es hacerla respetar, ahora más que nunca», ha sugerido sobre su misión de placar a un partido oficialmente calificado como anticonstitucional por la agencia de Inteligencia interior alemana.
Merz se ha atrincherado en esa defensa de la Constitución y en su coalición de gobierno con los socialdemócratas del SPD, a pesar de que sus socios están poniendo en cuestión desde la noche del domingo todo el programa de reformas estructurales y pidiendo una renegociación. Merz ha sugerido que puede haber concesiones en la jubilación de los trabajadores de larga cotización, pero su intención es mantener en lo esencial el curso de las reformas. También se ha dirigido a los socios europeos para asegurar que se ocupará de que Alemania mantenga su responsabilidad y compromisos, mencionando expresamente el apoyo a Ucrania.
El canciller Friedrich Merz se ha reconocido «en shock», tras el resultado electoral en Sajonia-Anhalt. «Todos estamos profundamente impactados. No lo esperábamos en esta forma», ha dicho, «si casi el 60 por ciento de los votantes votó por partidos que cuestionan las instituciones y las normas democráticas, entonces este es un resultado con el que no se puede volver a la normalidad». «Algo ha cambiado, y no sólo en Sajonia-Anhalt sino en toda Alemania», ha concluido.
A pesar de que desde todos los demás partidos, cada uno por sus propios motivos, se estaba pidiendo una reacción significativa al canciller Merz, este se ha mostrado más bien paralizado, sin intención de cambiar de rumbo en su gobierno y sin más plan que «mejorar la empatía con los votantes, explicar mejor qué hacemos y por qué lo hacemos». Y aunque asegura que se toma «extremadamente en serio» este resultado, retrasará la toma de decisiones sobre consecuencias hasta después de las elecciones regionales en Mecklemburgo y Berlín, también este mes.
Merz ha dedicado buena parte de su intervención a reiterar la necesidad de las reformas estructurales en Alemania porque se trata «nada más y nada menos que del futuro de nuestro país y de las oportunidades de nuestros hijos y nietos». Esto «no debemos apostarlo», ha subrayado, «por eso mi determinación de continuar el camino de las reformas no se ha quebrantado, aunque deben explicarse mejor al pueblo».
Merz retrasará la toma de decisiones sobre consecuencias hasta después de las elecciones regionales en Mecklemburgo y Berlín, también este mes
Conectar emocionalmente con los alemanes
En su opinión, el Gobierno no solo deber explicar las reformas en términos «matemáticos y económicos», sino también alcanzar a las personas «con más fuerza en toda su emocionalidad» y con una «mejor narrativa y una superestructura mejor». «La situación de vida de muchas personas en Alemania es difícil, muchos temen por su futuro y su seguridad», ha dicho, desplazando la responsabilidad a «dos décadas anteriores de malas decisiones».
Como única autocrítica, el líder conservador alemán ha reconocido que tomó la controvertida decisión de levantar el freno a la deuda de la Constitución para mejorar las condiciones de defensa y reactivar la economía, pero «lo segundo no lo he conseguido todavía». «Adquirí un crédito político que no he terminado de pagar, pero todavía hay tiempo hasta 2029», ha subrayado, haciendo referencia a la fecha de final de legislatura, lo que muestra su disposición a terminarla.
