Las autoridades de Ucrania llevaban meses intentando que los enviados especiales del presidente Donald Trump visitaran el país. Finalmente, Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del líder estadounidense, llegaron este domingo a la capital ucraniana en tren. Allí los esperó una delegación encabezada … por el jefe de la Oficina Presidencial, Kirilo Budánov, y otros altos cargos, como Rustem Umérov, jefe de la inteligencia exterior, y David Arajamia, líder de la sección del partido de Zelenski en el Parlamento. La reunión ya está en marcha, aunque esta misma semana habían surgido informaciones que ponían en duda la llegada de los negociadores de Washington. El líder del país invadido, Volodímir Zelenski, afirmó que los aeropuertos estaban preparados para recibirlos, pero los ataques rusos lo impidieron.
El mandatario ucraniano publicó en sus redes sociales un vídeo, aproximadamente a las 14:30 hora local, anunciando que las conversaciones empezaban. Zelenski recibió a Witkoff y Kushner en las inmediaciones del Monasterio de San Miguel de las Cúpulas Doradas. El templo está ubicado cerca de la sede del Servicio de Seguridad de Ucrania, golpeado el pasado viernes por un dron ruso. Los enviados de Trump aprovecharon para visitar también la Catedral de Santa Sofía junto al mandatario ucraniano y otros altos funcionarios. Según fuentes de Financial Times, la reunión principal se celebra dentro de este complejo histórico.
Esta misma mañana Zelenski mantuvo una reunión con su equipo negociador afirmando que las propuestas de su parte están definidas. «Estamos listos para la conversación. Ucrania siempre ha sido y seguirá siendo constructiva. Nos interesa acercar el fin de la guerra. Se necesita la paz. Se necesitan garantías de seguridad. Se necesita un carácter digno de la paz de posguerra», manifestó Zelenski en sus redes sociales. Su jefe de gabinete, Budánov, manifestó a través de Telegram que por delante se presenta un «día intenso y unas negociaciones importantes». Sin embargo, las expectativas ucranianas sobre los resultados del encuentro son bajas. Después del diálogo con los emisarios de Trump, está previsto otro encuentro con representantes de Francia, Alemania y Reino Unido.
Witkoff y Kushner emprendieron el pasado sábado una nueva gira para reactivar las negociaciones de paz. Ambos se reunieron con Vladímir Putin en Moscú durante poco más de tres horas. Estas conversaciones fueron «significativas, constructivas, extremadamente francas y basadas en la confianza», afirmó el asesor de política exterior del Kremlin, Yuri Ushakov.
«Nos interesa acercar el fin de la guerra. Se necesita la paz. Se necesitan garantías de seguridad. Se necesita un carácter digno de la paz de posguerra»
Volodímir Zelenski
Presidente de Ucrania
A pesar del buen tono habitual por parte de los representantes rusos, desde el Kremlin subrayan que su Ejército avanza y Moscú terminará logrando sus objetivos en la guerra. En los últimos meses, las tropas invasoras han ralentizado sus avances mientras las ofensivas aéreas cruzadas entre Ucrania y Rusia han escalado. Con la llegada de Witkoff y Kushner a Moscú y Kiev se decretó una pausa temporal de los ataques en ambas capitales. Putin dijo que estaría vigente hasta al 8 de septiembre. Los bombardeos rusos en el resto del país, sin embargo, no han cesado. También se han registrado ataques ucranianos en el territorio ruso en la madrugada de este domingo, según el medio ruso ASTRA.
Siete meses de parón
El renovado esfuerzo de Estados Unidos se produce tras casi siete meses de parón en las conversaciones de paz trilaterales celebradas entre enero y febrero de este año en los Emiratos Árabes Unidos y Suiza. La interrupción tuvo lugar tras la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Zelenski, durante el mes de agosto, instó a Washington y Moscú a retomar las negociaciones de paz a tres bandas. El jefe de la Oficina Presidencial, Kirilo Budánov, adelantó en una entrevista reciente con ‘The New York Times’ que el inicio de la nueva ronda de diálogo podría iniciarse precisamente en el mes de septiembre, tras las elecciones parlamentarias rusas y semanas antes de los comicios legislativos de medio mandato en Estados Unidos.
A finales de 2025, Ucrania y Estados Unidos acordaron en gran medida un plan de paz de 20 puntos, que se empleó como marco negociador en las posteriores conversaciones trilaterales de enero y febrero. Estas se estructuraron en dos vías de negociación: una política y otra militar. La delegación militar estuv centrada, entre otras cuestiones, en las condiciones para un eventual alto el fuego y su supervisión. No hubo avances sustanciales en el ámbito político, pero sí se alcanzaron acuerdos en el terreno militar.
El inicio de la nueva ronda de diálogo podría iniciarse precisamente en el mes de septiembre, tras las elecciones parlamentarias rusas
Los principales escollos para avanzar en una solución al conflicto, que se alarga por más de cuatro años y medio, siguen siendo el destino de la región de Donetsk, controlada aproximadamente en un 20% por las fuerzas ucranianas y que Moscú reclama también por la vía diplomática. El Kremlin también exige el fin de las aspiraciones ucranianas a formar parte de la OTAN. Otra de las cuestiones en disputa es la administración de la central nuclear de Zaporiyia, ocupada por los rusos desde 2022, y las garantías de seguridad estadounidenses para Ucrania.
