«El resultado avala nuestra capacidad para formar gobierno», ha asegurado este lunes Ulrich Siegmund tras obtener un triunfo histórico y ganar con el 44% de los votos las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt. Después de reunirse esta mañana en Berlín con la cúpula … de su partido, Alternativa para Alemania (AfD), Siegmund ha sugerido que la única opción distinta sería una repetición electoral y ha dejado claro que vería con buenos ojos tanto una coalición como una posible tránsfuga: «Mantendremos conversaciones con grupos parlamentarios y con diputados».
«Vamos a hablar, por supuesto, aunque no vamos a vendernos. Y ese es el mensaje central que debe llegar a Berlín, que hay temas no negociables como la inmigración», ha confirmado. Asimismo, ha adelantado que habrá conversaciones «en los próximos días y semanas» con la Unión Cristianodemócrata (CDU) para negociar sobre «cuestiones importantes y urgentes que deben ser resueltas, como la inmigración o la seguridad».
«Tienen que entender que lo que están haciendo aleja a sus votantes», ha dicho sobre los cristianodemócratas. Además, ha sugerido que estas elecciones regionales son sólo el principio de un cambio profundo en la política alemana. «Lo siguiente será ver a Alice Weidel en la Cancillería de Berlín, no me cabe duda», ha vaticinado Siegmund. De esta manera pone el foco sobre la copresidenta y candidata federal, que ya declaró estar convencida de que «la CDU no volverá a ganar unas elecciones en Alemania».
Siegmund habla de una «mayoría estable» como requisito para formar gobierno. Una condición que podría lograr si pacta con el partido de extrema izquierda y prorruso BSW, liderado por Sahra Wagencknecht, quien accedió al Parlamento regional justo en el último tramo del recuento. «No nos interpondremos en la investidura de Siegmund y, en caso de tercera vuelta, nos abstendríamos», ha confirmado un portavoz de dicha formación política, que también matizó la disposición del partido a ser «portador de estribos».
«No nos interpondremos en la investidura de Siegmund»
Portavoz del grupo político BSW
La formación de gobierno en Sajonia-Anhalt es anecdótica en comparación con la crisis que se vislumbra en Berlín con el canciller Friedrich Merz, quien hará una evaluación de los resultados de estas elecciones regionales. El líder de su socio menor, Unión Socialcristiana bávara (CSU), Markus Söder, ya se ha pronunciado al respecto y ha descrito la situación como un «punto de inflexión» y «una lección que tiene menos que ver con Sajonia-Anhalt y más con Berlín».
«No puede seguir así, el Gobierno federal debe implementar un aumento significativo de las reformas, pero debe hacerlo de manera socialmente equilibrada», ha criticado. Además, Söder ha reconocido que existe una «ruptura épica» de los votantes conservadores con la marca CDU/CSU y ha hecho un llamamiento para dejar de gobernar «a toda costa» con «micromayorías». «El electorado está claramente con la AfD. Esto es democracia y es importante reconocerlo».
Endurecimiento de políticas migratorias
En el oeste de Alemania, el éxito consagrado por la extrema derecha en las urnas resulta todavía traumático para muchas personas. Charlotte Knobloch, superviviente del Holocausto, expresó que ni en sus «peores pesadillas podría haber imaginado que volverían a ganar las elecciones de esta manera». En esta línea, cree que el resultado electoral de Sajonia-Anhalt es «una señal de que la democracia ya no funciona», lo que la ocasiona un profundo «miedo».
Durante la triunfal rueda de prensa en Berlín, Weidel dedicó unas palabras a los alemanes que no comparten sus ideas políticas: «Toda persona será bienvenida si llega para aportar algo positivo, no se trata de si es extranjero». Aun así, fue contundente a la hora de defender el espíritu del partido y especificó que todos aquellos cuyo objetivo es «pasar ilegalmente la frontera para beneficiarse del sistema social, enturbiar las ciudades o causar miedo, no serán aceptados».
«Tenemos que controlar nuestras fronteras. ¡No queremos ser extranjeros en nuestro propio país!», expresó Weidel antes de empezar a criticar la ingente deuda pública que acumula el actual Gobierno y que ella concibe como una de las principales causas de la debacle de la CDU. En este sentido, señaló que «esta falta de seriedad política no tiene que ver con Alemania, que de hecho está en bancarrota».
