El secretario de Defensa de EE.UU., el polémico Pete Hegseth, ha despedido al secretario de la Armada, John Phelan, después de meses de encontronazos. La salida de Phelan es la última turbulencia en el Pentágono, donde Hegseth ha despedido a más de dos decenas … de altos cargos, sobre todo militares, pero también civiles, desde que llegó al cargo en enero del año pasado.
Las purgas se han convertido en la tónica del Pentágono de Hegseth, que ha hecho rodar la cabeza de generales y almirantes de peso y ha amagado con hacer lo mismo con el secretario del Ejército de Tierra, Dan Driscoll, con quien está enfrentado desde el año pasado.
El último despido de peso había sido hace solo unos días, cuando Hegseth fulminó al jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, el general Randy George, que había sido nominado para el puesto por el anterior presidente de EE.UU., Joe Biden. Hasta el regreso de Donald Trump al poder -y con él, el desembarco de Hegseth en el Pentágono- lo habitual era no tocar los integrantes del Estado Mayor hasta que acabaran sus mandatos de cuatro años.
En el caso de Phelan, las tensiones se habían acumulado durante meses. Hegseth y su principal aliado en el Pentágono, el vicesecretario de Defensa, Steve Feinberg, habían achacado a Phelan los escasos resultados en el nuevo programa de astilleros navales del ejército. También se enfrentaron con el que fue jefe de Gabinete de Phelan, Jon Harrison, que buscaba minimizar el protagonismo del hasta ahora subsecretario de la Armada, Hung Cao, un veterano de la Armada y cercano a Hegseth. Cao recogerá el cargo de Phelan de forma interina.
A Hegseth tampoco le gustó que Phelan acudiera de forma directa a Trump, saltándole a él, para presentarle una idea sobre un barco de guerra de última generación que, cómo no, llevaría el nombre del actual presidente. Phelan y Hegseth hicieron una presentación conjunta de la idea a finales del año, pero al jefe del Pentágono no le gustó que su subordinado ganara protagonismo.
Phelan tiene una relación de amistad con Trump. Son vecinos en Florida, donde el hasta ahora secretario de la Armada tiene una mansión cerca de Mar-a-Lago, la de Trump. Phelan es un inversor y coleccionista de arte que se fajó en la campaña de 2024 para hacer eventos de recaudación de fondos para el candidato republicano. Aunque no tenía ninguna experiencia militar ni gran conocimiento del mundo de la Armada, Trump le recompensó con este cargo.
El despido de Phelan ocurre en un momento de gran sensibilidad para la Armada de EE.UU., en medio del bloqueo naval decretado por Trump a las costas y puertos de Irán, como una forma de presionar al Gobierno de Teherán para llevarle a la mesa de negociación y que acuerde renunciar a su programa nuclear. También ocurre justo después de que se haya conocido la propuesta presupuestaria del Pentágono -que incluye 65.600 millones de dólares para la construcción de barcos de guerra- y en plenos esfuerzos de Phelan por ganar apoyos al respecto en el Congreso.
«Me preocupa porque es un nuevo ejemplo de la inestabilidad y de la disfunción que han definido al Departamento de Defensa bajo el presidente Trump y el secretario Hegseth», reaccionó el senador Jack Reed, el demócrata de más alto rango en el Comité de Fuerzas Armadas de la Cámara Alta. «Este tipo de disrupciones envían el mensaje equivocado a nuestros marineros y marines, a nuestros aliados y a nuestros adversarios».
