El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, y el primer ministro de la región de Baden-Wurtemberg, Cem Ozdemir, han propuesto abrir un expediente para ilegalizar a la formación Alternativa para Alemania (AfD) en algunas regiones del este del país.
En una columna escrita … conjuntamente y publicada por el diario alemán ‘Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung’, ambos reclaman que se lleven a cabo acciones judiciales en las estructuras del partido en las regiones de Turingia, Sajonia, Sajonia-Anhalt y Brandeburgo, debido a lo que ellos califican como «deriva etnonacionalista».
La AfD, según las encuestas, ganaría hoy unas elecciones generales en Alemani vencerían con un 28% de los apoyos, frente al 21% de la CDU, el 14% de los verdes y el 12% de los socialistas (partido al que pertenece el ministro de Defensa), que empatarían con el izquierdista Die Linke.
Precisamente en Sajonia-Anhalt, una de las regiones donde quieren ilegalizarlo, habrá elecciones este mes de septiembre y una encuesta reciente de la encuestadora Forschungsgruppe Wahlen para ZDF apunta a una mayoría absoluta de AfD con un 40% del voto; los socialistas acumularían sólo un 9%.
El Gobierno federal podría ilegalizar al partido
Pistorius y Ozdemir sostienen que dentro de AfD conviven dos corrientes: una «ala nacionalista tradicional», que según ellos puede ser combatible en el plano político, y «una facción etnonacionalista», que atentaría directamente contra el orden constitucional, de acuerdo con la tesis expuesta por ellos.
Asimismo, apuntan a que el procedimiento de ilegalización es jurídicamente viable al estar respaldado tanto por pruebas como por la Constitución: «Confiamos en que el Tribunal Constitucional tome las decisiones correctas de forma independiente y soberana».
En Alemania, únicamente el Gobierno federal o ambas cámaras del Parlamento poseen la facultad de solicitar la prohibición de un partido político. Sin embargo, la propuesta carece por el momento del respaldo necesario ante las serias reservas de CDU, socio mayoritario en la coalición gubernamental, sobre esta vía.
El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, ha defendido hasta ahora que hay que intentar ponerle un cordón sanitario a la AfD para impedir que gobierne en cualquier estado alemán, en lugar de prohibir a la formación en su totalidad.
