El gobernador de California, Gavin Newsom, ha comunicado este jueves al Tribunal Supremo del estado que conmutará las penas de muerte de los 548 presos de su jurisdicción que esperan a ser ejecutados por condenas a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Estas … permutas no entrarán en vigor hasta que se completen los trámites legales necesarios.
«He decidido ejercer mi facultad constitucional de indulto para conmutar todas las condenas a muerte de California por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional», ha escrito en una carta dirigida a sus conciudadanos el gobernador del estado más poblado del país.
California no ha ejecutado una sentencia de muerte en dos décadas, aunque los tribunales siguen imponiendo la pena capital a quienes son condenados por asesinato y otros delitos graves. «Mi decisión de hoy llega después de casi tres décadas de oponerme abiertamente a las ejecuciones sancionadas por el Estado como funcionario electo», ha recalcado.
«Hoy actúo movido por una convicción arraigada desde hace mucho tiempo de que, tanto individual como colectivamente, somos más fuertes como sociedad cuando rechazamos los asesinatos sancionados por el Estado. Sigo el ejemplo moral de presidentes anteriores, incluidos los padres fundadores de Estados Unidos, y de gobernadores de todo el país, pertenecientes a todos los partidos políticos», ha afirmado en su misiva.
Newsom ha optado por no hacer distinciones entre los sentenciados a pena de muerte y conmutar su condena independientemente de cuál fuera su delito: «Algunos han afirmado que no debería conceder clemencia a quienes han cometido los crímenes más atroces».
«He analizado detenidamente las distintas categorías de delitos castigados con la pena capital y las características de los condenados (…) He llegado a la conclusión de que intentar establecer distinciones entre delitos y delincuentes a la hora de conceder clemencia crearía inadvertidamente dos categorías de víctimas de asesinato: aquellas cuyos verdugos merecen la pena de muerte y todas las demás», ha concluido.
Y ha añadido: «Por tanto, impondré la misma conmutación a todas las personas condenadas a muerte: cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, el castigo más severo que puedo imponer legalmente y que el estado de California puede aplicar de manera ética. Estos delincuentes morirán en prisión, pero no a manos nuestras».
Newsom ha tomado esta decisión tras las elecciones de medio mandato del pasado martes en las que se impuso ampliamente su sucesor en el partido demócrata, Xavier Becerra, que se convertirá en el primer goberandor latino de California.
