La votación parlamentaria ha logrado una muy extensa mayoría: 81 votos a favor y 21 en contra. El Parlamento de Dinamarca ha aprobado la jubilación a los 70 años, una ampliación de la edad laboral que afectará a todos los nacidos después del 1 de enero de 1971. Hasta ahora, la edad de jubilación para los daneses era de 67 años.
Desde 2006, el país nórdico ha ido ajustando progresivamente la edad oficial de jubilación a la esperanza de vida. Las cifras se revisan cada cinco años. Para 2030, la edad de jubilación aumentará a 68 años, y en 2035 será de 69 años y, finalmente, en 2040 los daneses podrán jubilarse solamente a partir de los 70. Según los cálculos actuales, los nacidos en la década de 1990 solo podían jubilarse a los 73 o 74 años.
A nadie ha tomado por sorpresa esta ampliación de la edad de jubilación. La primera ministra, la socialdemócrata Mette Frederiksen, había adelantado el año pasado que abordaría esta reforma. Expresó, sin embargo, reticencias a seguir ampliado el tramo de edad laboral más allá de los 70. En su intervención en la apertura de sesiones del Parlamento, Frederiksen señaló que, si bien las cuestiones relativas a las pensiones y la jubilación son algo que suele ser un punto de desacuerdo, es «algo que realmente interesa a muchos daneses» y prometió una votación ampliamente consensuada.
«Con el acuerdo de bienestar de 2006, una amplia mayoría acordó que es fundamentalmente un principio sólido que trabajemos más tiempo en línea con el hecho de que también vivimos más tiempo, y que los cambios en la edad de jubilación deben notificarse con mucha antelación, para que los daneses sepan con qué pueden relacionarse», recordó, respaldando así el acuerdo alcanzado bajo el gobierno del entonces primer ministro Anders Fogh Rasmussen, del partido liberal-conservador Venstre. «El acuerdo de bienestar ha sido, y es, absolutamente crucial para que nosotros en Dinamarca tengamos finanzas públicas sanas. Por supuesto, también debemos seguir teniendo eso en el futuro».
Sin embargo, señaló que el acuerdo de asistencia social tiene casi 20 años y que, cuando la edad de jubilación se eleve a los 70 años, sería «natural» mirar si debería establecerse algún otro mecanismo. «Un cambio en el acuerdo de bienestar tiene consecuencias importantes para el individuo y para la economía», reconoció, «por lo tanto, debe hacerse con respeto por el individuo, y debe estar debidamente preparado en el aspecto financiero. El gobierno ahora se está embarcando en ese proceso».
Este discurso fue acogido con beneplácito por Forsikring & Pension (F&P), organización danesa que representa a las compañías de seguros y fondos de pensiones en Dinamarca. Su objetivo es garantizar la estabilidad del sistema de pensiones y seguros, promoviendo políticas que beneficien tanto a los ciudadanos como a la economía del país. «Nos parece en particular adecuado el enfoque en el cuidado de los más vulnerables de la sociedad. Ese enfoque es importante tanto para la dignidad como para la seguridad de nuestra sociedad. Como sociedad, debemos tener los recursos para ayudar a quienes más lo necesitan», ha declarado Kent Damsgaard, tras dar la bienvenida a los planes para examinar el acuerdo de bienestar y la edad de jubilación en 2040 como parte del programa legislativo.
«Tiene sentido que el Gobierno quiera crear paz y seguridad tanto en nuestra economía como en la edad de jubilación al priorizar el ajuste planificado de la edad de jubilación a 70 años», ha afirmado, y ha añadido que, «a continuación, los políticos, los interlocutores sociales y otros actores pueden abordar un debate más amplio y a más largo plazo sobre el desarrollo de la edad de jubilación y nuestro modelo de pensiones».
En las últimas semanas se han producido en Copenhague protestas respaldadas por los sindicatos en las que Jesper Ettrup Rasmussen, presidente de una confederación sindical danesa, ha denunciado que el aumento de la edad de jubilación es «completamente injusto». «Dinamarca tiene una economía saludable y, sin embargo, la edad de jubilación más alta de la UE», se ha quejado, «una edad de jubilación más alta significa que las personas perderán el derecho a una vida digna en la tercera edad».
