Tres ucranianos han resultado heridos con pronósticos «crítico» y «menos grave» tras la detonación de un artefacto explosivo colocado en la entrada de un edificio de la ciudad de Mónaco.
Los heridos son un hombre y una mujer de entre 50 y 60 años y … un adolescente, ha explicado un portavoz del Ministerio del Interior de Mónaco, Lionel Beffre. Los dos primeros han sido trasladados al Hospital Pasteur de Niza y el adolescente, al Hospital Lenval.
En rueda de prensa, el ministro de Estado monegasco, Christophe Mirmand, ha precisado que, tras ser atendidas las tres víctimas por «heridas graves», el personal sanitario asignó a dos de ellas un pronóstico «crítico» y a la tercera uno «menos grave», que finalmente ha extendido también a otra de las personas inicialmente crítica.
En cuanto a la relación entre ellas, Mirmand ha estimado que «parece que sí» era una familia. «Los tres se encontraban en la entrada del edificio al que entraron cuando explotó la bomba. Por lo tanto, podemos suponer que eran parientes, que probablemente pertenecían a la misma familia», ha explicado, aunque ha subrayado que «sería muy prudente al afirmarlo».
Si bien el ministro ha evitado hacer referencia a sus identidades, según una fuente cercana a la investigación citada por la cadena francesa BFMTV, el hombre sería el oligarca ucraniano Vadim Ermolaev -la 23ª persona más rica de su país según la revista Forbes- y la mujer, su pareja. Originario de la región de Dnipropetrovsk, en la frontera con Crimea, Ermolaev amasó parte de su fortuna en la producción vinícola. El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) lo incluyó en una lista de 84 ciudadanos que podrían haber huido del país.
Además de ellos tres, otras dos personas han resultado heridas leves y dos más han requerido atención médica al encontrarse en estado de ‘shock‘, según ha señalado el Gobierno monegasco en un comunicado.
El sospechoso se fuga a Francia
Según ha narrado el ministro de Estado, los sucesos se desencadenaron cuando «a las 20.58 horas se produjo una explosión en la Place des Moulins, en un edificio que fue blanco de un acto cuya clasificación jurídica determinarán las autoridades judiciales». Evitando de este modo referirse al suceso como un acto terrorista, Mirmand se ha limitado a señalar que «el incidente tuvo lugar en la entrada del edificio» y que «se utilizó un artefacto explosivo».
El sospechoso en cuestión, ha informado el Gobierno, ha sido «captado por las cámaras de seguridad huyendo hacia la ciudad de Beausoleil, en Francia», un hallazgo tras el cual «el acceso al Principado ha sido inmediatamente restringido». Asimismo, las autoridades han informado a la Fiscalía General y se ha abierto una investigación, que ha incluido una «recolección de pruebas forenses (…) hasta altas horas de la noche», según el citado comunicado.
La Policía ha puesto en marcha un dispositivo para intentar localizar al responsable y ha desplegado controles en la autopista que lleva a la comuna de La Turbie, en el cantón de Beausoleil. Las fuerzas de seguridad también se han movilizado en el lado francés. Las localidades francesas de Menton, La Turbie y Niza han enviado ya refuerzos de Bomberos a Mónaco para apoyar a los del Principado. En concreto, el Ejecutivo monegasco ha cifrado los profesionales movilizados en 40 nacionales y diez franceses, además de 84 agentes de Policía.
Al calor de estos hechos, el príncipe Alberto II de Mónaco ha emitido un comunicado expresando sus condolencias, así como las de la princesa Charlene y de su familia. «Asimismo, elogiamos la extraordinaria labor de las fuerzas de seguridad pública, que están gestionando la situación con rigor y serenidad, garantizando la pronta atención a las víctimas y la seguridad de la zona», agrega.
«Bajo la autoridad del Gobierno, todos los servicios estatales pertinentes se encuentran movilizados, trabajando en estrecha colaboración con las autoridades francesas», ha subrayado antes de manifestar su confianza en que «esclarecerán rápidamente las circunstancias de esta tragedia, identificarán a los responsables y brindarán todas las respuestas necesarias a todos los niveles».
«Más que nunca, el Principado de Mónaco permanecerá unido y firme frente a la violencia y la delincuencia. La seguridad de nuestra comunidad siempre ha sido una prioridad; y lo seguirá siendo más que nunca, cualesquiera que sean las amenazas», ha agregado.
