En el número 6 de la Calle Alter Mark de Magdeburgo, donde tiene su sede regional el partido Alternativa para Alemania (AfD), no se brinda con champán, sino con Weissburgunder blanco. Haciendo gala de sus principios proteccionistas, no es posible beber otra cosa que … no sea este vino de la denominación Saale‑Unstrut, el viñedo más septentrional de Europa. Pero se brinda con entusiasmo, celebrando el resultado del 44% que arrojan las primeras encuestas a pie de urna, incluso un punto porcentual por delante de los sondeos previos más optimistas y con un aumento del 23,7%.
Según estas encuestas a pie de urna, AfD quedaría a sólo un diputado de superar a todos los demás partidos políticos juntos. La Unión Cristianodemócrata (CDU), que ha gobernado en Sajonia-Anhalt desde 2002, habría obtenido un 18,5%, con pérdidas del 18,6% respecto a las anteriores elecciones regionales. Grandes pérdidas sufren también La Izquierda, que no llega al 10% de los votos, Los Verdes, que quedan en el 9% y el Partido Socialdemócrata (SPD), reducido al 8% de los votos.
Y, sin embargo, podría ser suficiente para que el mediático Ulrich Siegmund, que ha llevado al partido a su momento más brillante desde su nacimiento en 2013, forme su propia mayoría. Si se mantiene el estricto «cortafuegos» al que el resto de los partidos políticos mantiene sometido a AfD, Siegmund ha adelantado que se resignará a que «gobiernen los perdedores». Pero el caso es que, en esta ocasión y para que el resto de los partidos articulasen un modelo de formación, la CDU debería colaborar con Die Linke (La Izquierda), que el canciller Merz ha prometido mantener también fuera de foco por su carácter extremista y populista, en su opinión similar al de AfD. Esto nos sitúa ante una posible situación de bloqueo político si el recuento de los votos no aclara ese único diputado en juego.
«Hemos hecho historia»
«Hemos hecho historia en este país», ha celebrado Siegmund, que ha señalado a la CDU y ha advertido que «no puede seguir así». «Necesitamos un cambio político fundamental en este país. Como demócrata, siempre tenderé la mano a todas las fuerzas que contribuyan a un giro político fundamental, pero no habrá doblegados: la CDU debe considerar por sí misma si quiere seguir siendo una copia del Partido de la Izquierda o de los Verdes», ha retado a los cristianodemótratas.
«Naturalmente el partido más fuerte debe tener el propósito de formar gobierno», ha declarado inmediatamente después de publicarse estas encuestas a pie de urna la copresidenta de AfD, Alice Weidel, que ha anunciado que en cualquier caso habrá «conversaciones con partidos que deben ahora reconocer nuestra posición» y ha mencionado expresamente a la CDU. «Hemos recibido un mandato de las urnas muy, muy claro e ignorar este mandato solo irá en detrimento de sus votantes», ha advertido contra el mantenimiento del «cortafuegos».
«Hemos recibido un mandato de las urnas muy, muy claro e ignorar este mandato solo irá en detrimento de sus votantes»
Alice Weidel
Copresidenta de AfD
Según este resultado, efectivamente, un partido que relativiza los crímenes del nacionalsocialismo alemán y que sacude el consenso apartidista sobre la búsqueda de una posición de la República Federal en el concierto vecinal de la Unión Europea, abierta a trabajadores extranjeros y refugiados, un partido que admira a Putin y desea sacar a Alemania de la Unión Europea, ha obtenido un indiscutible mandato para formar gobierno en esta región oriental, cuya capital está sólo a 150 kilómetros de Berlín y que amenaza con poner patas arriba toda la política alemana.
Un punto de inflexión para la CDU
En las sedes del resto de los partidos no hay declaraciones sobre posibles coaliciones por el momento. Solo la ministra de la Cancillería, Nina Warken, ha reconocido desde Berlín un «punto de inflexión» para la CDU. Es un «resultado muy, muy difícil», ha añadido, y ha dudado de que «reformas que no se han iniciado aún o taren en entrar en vigor lleguen a hacerlo». El presidente regional y candidato de la CDU, Sven Schulze, se ha limitado a agradecer a su equipo y a los votantes, y ha reconocido la «derrota». «Esto es democracia, la gente ha votado, y con esto tendremos que trabajar», ha dicho.
Las formaciones políticas se balancean a esta hora entre esperar al recuento y preguntarse cómo han llegado a esto. La pregunta más repetida a los analistas políticos alemanes es quiénes votan a AfD, un partido de perfil tan radical y ajeno a la cultura política alemana estándar. Para responder a esa cuestión, un equipo liderado por Martin Schröder, profesor de Sociología en la Universidad del Sarre, ha evaluado datos del Panel Socioeconómico Alemán (SOEP), la encuesta poblacional más grande y antigua del país, y ha concluido que es el caos migratorio el principal impulso de voto.
El estudio, basado en más de 110.000 encuestas individuales a casi 32.000 personas, señala que son las preocupaciones sobre la inmigración la razón más importante para apoyar a AfD. Ningún otro indicador predice el apoyo a este partido de forma tan clara y constante durante el periodo estudiado, que se remonta a 2014. La correlación entre quienes están más preocupados por la inmigración y el voto a AfD se fortaleció de forma constante hasta 2019, se debilitó algo durante la pandemia y luego aumentó aún más en 2023 y 2024. Un nivel educativo o de ingresos más bajo, por otro lado, resultan ser factores insignificantes al respecto.
