Jorge Prado no se siente un pionero en la medida de los Nieto o Tarrs, pero le gusta que le comparen con Alcaraz. «Me da mucho orgullo, pero nunca he pensado en ello, cada deporte tiene sus campeones y dificultades y yo solo s lo difcil, difcil, difcil que es ser campen del mundo de motocross. Serlo el primero est muy bien y me gusta estar en ese grupo de jvenes», afirma durante un encuentro con la prensa internacional.
A sus 22 aos, Prado se convirti el pasado domingo en el primer campen del mundo espaol de la categora reina del motocross, MXGP, uno de los pocos hitos que le faltaban al motor patrio. Estaba predestinado a ello, como el joven ms prometedor de la ltima dcada, aunque tiene los pies en el suelo. «No pienso en ganar 10 u 11 ttulos, solo lo ms posible y sobre todo disfrutar mi pasin, an tengo 22 aos y tengo ganas de subir el nivel mejorando, porque me veo con 28 corriendo… con 38 porque es mi pasin», afirma.
Lo ha logrado en su cuarto ao en la clase reina y lo esperaba antes. «S, quizs algo antes, en 2020 estaba a un gran nivel, pero era necesaria toda esta experiencia y las heridas que llevo me sirven para pensar ms las cosas, as que supongo que ha venido en el momento justo. Siempre quieres ser campen, todos los aos, pero ste ha sido mi ao, lo he atrapado con las dos manos y estoy muy feliz».
Jorge reconoce que el miedo le atrap a mita de temporada, «porque he liderado el Mundial desde la primera carrera, y a medida que pasaba el tiempo tena mucho que perder, dudas sobre posibles lesiones, como otros aos, no hacer algo estpido y hacerme dao… siempre lo tena en la cabeza«, reconoce.
«Pero cuando me montaba en la moto nunca pensaba en todo eso, solo en cmo ganar y disfrutar pilotando, evitando que eso entrara en mi cabeza, solo pensaba en ganar. He tenido suerte de velo as, ganando mangas en casi todas la sesiones, hasta el mes pasado que fue ms duro porque estaba muy cerca. Lo peor era estar fuera de la moto, pensaba demasiado, pero bueno, creo que he manejado bien los nervios, incluso en la cita final».
El lucense, afincado en Blgica desde la infancia para aprender en la cuna del motocross de los mejores, insiste en que no ha cambiado nada en su preparacin «slo he mejorado lo que funciona», pero s que el trial le ayuda en su estilo peculiar de pilotaje: «Mi sensibilidad me da ventaja en el equilibrio que te da el trial y lo aplico al motocross, me ayuda en frenada, colocacin, en todo», afirma.
Prado es autodidacta, «de ninguna escuela, pero s que me fijo en los mayores, y en mi infancia en los mejores. Ahora en los rivales, de los que aprendo todo lo que puedo y cojo lo positivo, ese es uno de mis puntos fuertes. No me estreso, fluyo sin ir fuerte sino que me gusta hacerlo fcil», afirma.
Suea con tener un gran premio en su Galicia natal y espera «a ver si el ttulo ayuda en Espaa a crecer en este deporte, y a las futuras generaciones porque ya hay una aficin muy apasionada y espero que an la haya ms», cierra.
