Cuando se habla de una Copa Mundial, la atención suele centrarse en lo que ocurre dentro del estadio durante los 90 minutos de juego. Sin embargo, la experiencia de millones de aficionados comienza mucho antes del pitazo inicial: desde su llegada al aeropuerto, el traslado a la ciudad, la estadía en hoteles, las visitas a restaurantes y las compras de productos oficiales. Todo ese recorrido, conocido como Fan Journey, depende de una compleja red de industrias que debe funcionar sin interrupciones.
Expertos del sector aseguran que este recorrido ya no puede entenderse únicamente como una experiencia turística o deportiva, sino como una cadena de valor altamente conectada en la que la tecnología juega un papel determinante para garantizar seguridad, eficiencia y continuidad operativa.
Uno de los primeros retos aparece en los aeropuertos y sistemas de transporte, que durante una justa mundialista reciben millones de viajeros. La magnitud del flujo obliga a pasar de modelos tradicionales de vigilancia a sistemas capaces de anticipar riesgos y gestionar de manera inteligente las aglomeraciones.
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Según Arnaldo Lovera, gerente de Canales para Mercados Comerciales de Motorola Solutions México, la integración de videoseguridad de alta definición con analítica avanzada basada en inteligencia artificial permite detectar concentraciones inusuales de personas y posibles cuellos de botella antes de que se conviertan en incidentes.
Además, estas herramientas facilitan la coordinación de los servicios de emergencia, optimizan la movilidad y brindan información en tiempo real para una toma de decisiones más rápida, contribuyendo a que la primera impresión de la ciudad sea ordenada y segura.
Hoteles y restaurantes, preparados para la alta demanda
Una vez instalados en la ciudad sede, los visitantes impulsan sectores como la hotelería y la gastronomía. Datos oficiales muestran que durante este tipo de eventos la ocupación hotelera alcanza el 78,7 % en Ciudad de México, el 67,12 % en Guadalajara y el 65 % en Monterrey.
Los restaurantes también registran un importante crecimiento, con incrementos en la facturación que superan el 50 %.
Para atender esa demanda sin afectar la experiencia del cliente, los establecimientos recurren a soluciones tecnológicas que integran sistemas de comunicación, control de accesos, reconocimiento automático de placas y videovigilancia inteligente, permitiendo administrar grandes volúmenes de visitantes sin generar demoras.
La presión también se vive en la cadena de abastecimiento
Detrás de cada pantalla instalada para ver los partidos, de cada bebida servida o de cada camiseta oficial vendida existe una cadena logística que opera bajo máxima presión.
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En México, por ejemplo, los centros de distribución llegan a superar el 90 % de su capacidad durante estas temporadas, mientras que las tarifas del transporte terrestre aumentan hasta un 20 %.
En las plantas de producción, tecnologías como sensores del Internet de las Cosas (IoT), radiocomunicaciones y sistemas inteligentes de videoseguridad ayudan a detectar anomalías, fallas operativas o accesos no autorizados antes de que afecten la producción.
Lovera explicó que estas herramientas permiten filtrar falsas alarmas para que el personal concentre su atención únicamente en amenazas reales, mejorando la eficiencia operativa.
La seguridad también se extiende a las carreteras, donde el robo de carga representa uno de los principales riesgos. Los alimentos y bebidas concentran el 32 % de estos incidentes debido a su facilidad de comercialización.
Para enfrentar este problema, las empresas integran comunicaciones críticas, video móvil, telemetría y sensores conectados que generan alertas automáticas cuando un vehículo se desvía de su ruta, permitiendo una reacción inmediata entre los centros de control y las autoridades.
El reto llega hasta el punto de venta
La última etapa del recorrido del aficionado ocurre en supermercados, tiendas de conveniencia y comercios, donde las ventas suelen incrementarse más del 15 % durante una Copa Mundial.
Al mismo tiempo, la congestión vial provoca retrasos de entre el 25 % y el 30 % en las entregas del comercio electrónico, lo que obliga a optimizar la gestión de inventarios y la distribución de productos.
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En este escenario, herramientas como cámaras corporales, analítica de video, mapas de calor, conteo de personas y búsqueda por apariencia ayudan a prevenir pérdidas por hurto, proteger a empleados y clientes y agilizar la respuesta frente a cualquier incidente.
Toda la información generada desde las fábricas, los vehículos de transporte y los puntos de venta puede integrarse en plataformas que combinan voz, video y análisis de datos en tiempo real, facilitando decisiones más rápidas y fortaleciendo la operación de las empresas.
Un ecosistema conectado
Para los especialistas, la principal enseñanza que dejan eventos de gran magnitud es que las soluciones tecnológicas aisladas ya no son suficientes.
La capacidad de responder a escenarios de alta demanda depende de integrar personas, procesos y datos dentro de un mismo ecosistema, de manera que cada etapa del Fan Journey funcione de forma coordinada.
Más allá de lo que sucede sobre el césped, el verdadero éxito de un Mundial también se juega en la infraestructura tecnológica que permite que millones de personas disfruten una experiencia segura, fluida y sin contratiempos.
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