Abuchear a Kyllian Mbapp a menudo tiene contraprestaciones. Pues, siendo un jugador al que los goles se le caen de las botas, normalmente tiene oportunidades de responder al ruido de viento de las gradas.
Hoy ha vuelto a repetir una escena habitual en Brest despus de meter su segundo gol y mandar callar a la grada. Era el tanto del definitivo 2-3, y el delantero se lo dedicaba a sus detractores.
Ms tarde, al salir sustituido, se volvi a dirigir a una grada que le dedicaba una tremenda silbada. Mbapp les recordaba que haba marcado un doblete y los jaleaba a continuar con su pitada.
