A pesar de las advertencias de las autoridades locales sobre los efectos del calentamiento global y las consecuencias de las malas prácticas agropecuarias, las quemas controladas continúan poniendo en riesgo la fauna y la flora de los municipios de la provincia de Ocaña.
Más de 3.000 hectáreas han sido consumidas por un incendio forestal registrado en la zona rural de Ábrego, donde los organismos de socorro realizan ingentes esfuerzos para controlar las llamas, que avanzaron hacia viviendas campestres de las veredas Paramillo, El Tarra, Brisas del Tarra, Oroque, El Chorro y La Estancia.
El alcalde Ábrego, Huber Darío Sánchez Ortega, lamentó que algunos campesinos no acaten las recomendaciones de las autoridades y solicitó adelantar las investigaciones correspondientes para establecer responsabilidades e imponer las multas y sanciones a que haya lugar.
Las condiciones topográficas de la región han dificultado las labores de control. Por esta razón, fue necesario solicitar el apoyo de los cuerpos de bomberos de Ocaña y Ábrego, así como de la Defensa Civil de Ocaña, Ábrego y Cúcuta, para enfrentar la emergencia.
“Las condiciones del terreno son bastante difíciles y fue necesario contar con el apoyo de los organismos de socorro de diferentes municipios para controlar este voraz incendio”, señaló el personero de Ábrego, Antonio José Rodríguez Gómez.
Versiones preliminares indican que, al parecer, un labriego que intentaba realizar una quema para preparar un cultivo de fríjol habría ocasionado el incendio. Sin embargo, serán las autoridades ambientales las encargadas de adelantar las investigaciones y determinar las causas y eventuales responsables de la conflagración, agregó el funcionario.
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La solidaridad
Los organismos de socorro lograron controlar buena parte de las llamas, aunque permanecían algunos focos activos. El objetivo era extinguirlos por completo para evitar que los fuertes vientos reavivaran el fuego y lo propagaran hacia las viviendas cercanas.
“El incendio llegó hasta la carretera Ocaña-Cúcuta, pero no traspasó esa línea. Se contó con el apoyo de la Consejería Departamental de Gestión del Riesgo y de distintas entidades de municipios como Teorama y San Calixto, entre otros”, explicó el personero.
El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Ocaña desplazó 11 unidades para apoyar las labores de atención, control y extinción de la emergencia.
“Ante una emergencia, la solidaridad y el trabajo en equipo son fundamentales. Seguimos comprometidos con la protección de nuestra comunidad y de nuestros municipios vecinos”, recalcó el comandante del organismo, sargento Yefrey Peñaranda Páez.
El humo y las cenizas también provocaron afectaciones respiratorias entre algunos campesinos que se sumaron a las labores de construcción de barreras para frenar el avance de las llamas.
Las pérdidas materiales y ambientales aún están por establecerse. Agricultores de la zona reportaron daños en mangueras y otros elementos utilizados para las labores del campo. A esto se suma la escasez de agua en algunos acueductos veredales, lo que dificulta el abastecimiento para el consumo humano, el riego de cultivos y los bebederos de los animales.
Así lo indicó el secretario de Gobierno de Ábrego, Robinson Vergel Ropero, quien señaló que las autoridades adelantan un censo para determinar la magnitud de las pérdidas y el número de familias afectadas.
Una voz de alerta
El alcalde Huber Darío Sánchez Ortega fue categórico al advertir que se impondrán multas y sanciones a quienes realicen quemas sin adoptar las medidas de prevención necesarias.
“La afectación es bastante grande en las fincas del sector rural, donde los campesinos adelantan sus actividades agropecuarias”, manifestó el mandatario.
Pero el impacto no se limita a los cultivos y predios rurales. La fauna y la flora también han resultado afectadas por el avance de las llamas, al igual que algunos sitios turísticos de la región frecuentados para la práctica de deportes extremos.
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El incendio alcanzó incluso un restaurante y mirador de la zona, debido a las fuertes ráfagas de viento que se registraron en los cañones.
“Fue bastante complejo, pero gracias a la ardua tarea de los organismos de socorro se logró controlar el incendio, para tranquilidad de las comunidades asentadas en esas regiones”, explicó el alcalde.
El humo y el material particulado también obligaron a suspender temporalmente el tráfico vehicular durante el pasado fin de semana en algunos sectores de la vía Ocaña-Cúcuta, agregó el secretario de Gobierno, Robinson Vergel.
Mientras avanzan las labores de evaluación, las autoridades también investigan el caso de un joven, hijo de un campesino de la zona, que habría sufrido quemaduras de tercer grado cuando intentaba ayudar a controlar las llamas. El afectado fue trasladado a un centro médico especializado de Bucaramanga para recibir atención.
Los campesinos de la provincia de Ocaña, el Catatumbo y el sur del Cesar permanecen bajo la advertencia de las autoridades sobre las consecuencias de realizar quemas sin las medidas de seguridad y control correspondientes.
Las autoridades ambientales avanzan en las investigaciones para determinar las causas del incendio y establecer responsabilidades. Entretanto, el llamado es a evitar este tipo de prácticas, debido al impacto que pueden generar sobre los ecosistemas, los cultivos, los animales y las comunidades rurales.
Durante el presente año se han registrado incendios forestales de grandes proporciones en municipios como Ocaña, Ábrego y La Playa de Belén. Expertos han advertido que la recuperación de los bosques secos premontanos afectados por el fuego puede tardar más de 30 años.
