El presidente ucraniano Volodímir Zelenski se ha sentado este martes durante más de tres horas frente al enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, el primer ministro noruego Jonas Gahr Støre y el presidente finlandés Alexander Stubb, en la sede del Gobierno en Oslo. El … yerno de Trump, Jared Kushner, ha participado en la reunión por vídeo. La relación entre Estados Unidos y Ucrania partía de uno de sus momentos más bajos pero, al final de la tarde, «el proceso de paz ha vuelto a la normalidad», según las palabras del anfitrión.
Durante las conversaciones, Zelenski se habría abierto a la idea de aceptar «garantías de seguridad sólidas» como alternativa a la pertenencia de Ucrania a la OTAN. Además, se habrían hecho propuestas en términos concretos que Witkoff transmitirá personalmente este miércoles a Putin en Moscú, en una reunión que podría allanar el camino a un encuentro a nivel de jefes de Estado. El presidente ucraniano ha insistido en que cada hora cuenta, porque «no estamos perdiendo la guerra, pero sí vidas humanas».
El presidente finlandés, que ha auspiciado la reunión a petición del Gobierno de Ucrania, se ha felicitado por el hecho de que, «con el trabajo diplomático que se ha estado desarrollando discretamente durante la última semana, hemos logrado avances concretos y significativos para encontrar una solución pacífica a la guerra en Ucrania».
En la rueda de prensa posterior al encuentro, Zelenski ha abandonado sus recientes quejas por la falta de apoyo de la inteligencia estadounidense y por la entrega de los misiles Patriot que los aliados de Ucrania ya han pagado, pero que Estados Unidos todavía no entrega. «Ucrania agradece que la inteligencia sobre ataques con misiles funcione ahora, ese es mi énfasis, y que ayude a responder a cualquier ataque ruso contra Ucrania», se ha limitado a decir al respecto.
También ha reconocido que se han discutido una serie de cuestiones hasta ahora controvertidas, como posibles decisiones de alto el fuego, infraestructura energética y plazos, además de las citadas garantías de seguridad. Ha sugerido, por otra parte, que cualquier acuerdo de paz final requeriría una cumbre trilateral con Donald Trump y Vladímir Putin, ya que algunos asuntos pendientes son de tal gravedad que «solo los líderes» pueden resolverlos.
Zelenski sugiere que un acuerdo de paz requiere una cumbre trilateral con Trump y Putin
Zelenski ha insistido varias veces en que su país «quiere la paz más que nadie», pero también en que «nada se discute sobre Ucrania sin Ucrania», rechazando así un posible cumbre que reuniese a Estados Unidos, China y Rusia, excluyendo a Ucrania y a la Unión Europea, una posibilidad de la que se ha estado hablando en los últimos días desde la Casa Blanca. Las conversaciones sobre el futuro de Ucrania »solo son aceptables si nos sentamos a la mesa de negociaciones«, ha repetido el líder ucraniano.
El presidente Stubb ha concluido que las conversaciones de hoy han puesto el proceso de paz «de nuevo en la senda correcta», con buenos avances «a nivel técnico», y que espera un buen resultado de los diálogos de Witkoff con Rusia el miércoles. «Hemos tenido conversaciones buenas y constructivas, lo cual era verdaderamente necesario tras los acontecimientos de la última semana», ha dicho Støre.
Presiones de última hora sobre Zelenski
Durante la reunión, el ucraniano ha estado muy presionado desde el exterior. Mientras hablaba con Witkoff, ha recibido el rechazo definitivo de Polonia a compartir con Ucrania baterías Patriot. El ministro de Asuntos Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski, ha declarado que su país ya no es uno de los que podrían proporcionarlos, debido a que «la guerra con Irán ha agravado la escasez, por lo que Varsovia solo puede unirse a las peticiones para que los estados que disponen de suficientes misiles para los sistemas Patriot los compartan con Ucrania».
Otra mala noticia que Zelenski ha tenido que encajar durante las negociaciones es la decisión de Bulgaria, que ha hecho público que, en adelante, no participará en nuevas ayudas financieras de la Unión Europea para Ucrania, por decisión del primer ministro Rumen Radev y según confirmaba él mismo en unas declaraciones en la ciudad de Tvarditsa. En la reciente cumbre de la Unión Europea, Zelenski pidió otros 70.000 millones de euros para el próximo año y Radev ha descartado la participación de Bulgaria en este nuevo paquete de ayudas. «Bulgaria no puede estar implicada de ninguna manera en estos 70.000 millones de euros», dijo, entre otros medios búlgaros, a la agencia de noticias BTA.
Varios medios estadounidenses habían publicado que un objetivo de la reunión era también ofrecer a Zelenski beneficios económicos a cambio de ceder territorio. Según el ‘New York Times’, la Administración Trump deseaba persuadir a Ucrania para que firme un acuerdo de paz con Rusia que podría permitir concesiones territoriales en el Dombás. Nada trascendió en Oslo a este respecto, y el mandatario ucraniano no hizo alusión a ello durante la rueda de prensa.
