El trasvase de votos entre los partidos de izquierda más radical hasta los de derecha radical nacionalista no resulta extraño entre los electores de los países occidentales en los últimos años. Sin embargo, de lo que no hay constancia es de que esta migración se … haya dado en dirigentes políticos en activo.
La eurodiputada checa Katerina Konecná ha ejecutado el salto más largo que se puede hacer en política, partiendo del Partido Comunista para aterrizar con entusiasmo directamente en el grupo de los Patriotas por Europa, donde se encuentran formaciones como Vox, la francesa Marine Le Pen o el Fidesz de Viktor Orbán. También se encuadra el partido ANO (Alianza de Ciudadanos Descontentos) del primer ministro checo, Andrej Babis, que él mismo ya había pasado en una legislatura del grupo liberal al de Patriotas.
Konecná, de 45 años, era la secretaria general del Partido Comunista de Bohemia y Moravia. En las últimas elecciones europeas entró en el hemiciclo con la coalición ‘¡Basta!’ (Stacilo!) que lideraban los comunistas con otros partidos de izquierda que se habían enganchado al populismo euroescéptico y el nacionalismo. La clave del pensamiento de esta ex comunista parece haber sido elrechazo a la inmigración, lo que según ha dicho, le había impulsado a intentar crear un polo político que define como «conservador de izquierdas».
Según ha explicado la eurodiputada, ella pensó que «tras las exitosas elecciones al Parlamento Europeo de junio de 2024» en las que ella consiguió cerca del 10% de los votos, «surgió un rayo de esperanza de que pudiera establecerse, por primera vez, un grupo político de carácter conservador-izquierdista en la Eurocámara». Sin embargo, «ahora, cuando ya hemos superado casi la mitad de la legislatura, ha quedado claro que esto no sucederá».
Hasta 2024, formó parte del grupo de La Izquierda radical en el Parlamento Europeo (GUE/NGL), que es el que acoge, entre otros, a todos los militantes comunistas que aún perviven en Europa. Sin embargo, a la secretaria general del Partido Comunista de Bohemia y Moravia le parecía que la dinámica política dentro de dicho grupo ha cambiado para mal. Y para colmo de contrariedades, «este grupo apoya ahora la migración sin restricciones y el Pacto Verde en su versión más extrema. También ha desaparecido la estructura original, así como el respeto por las particularidades nacionales y la capacidad de mantener un mayor grado de autonomía política». Por esa razón decidió abandonar el grupo y quedarse como no adscrita, como el demagogo español Luis ‘Alvise’ Pérez.
Y así, voto a voto, Konecná se ha dado cuenta de que el programa de «conservadores de izquierda» de ‘¡Basta!’ se correspondía en su mayor parte con el de Patriotas por Europa mientras que, desde su posición inicial de no adscrita, todas sus iniciativas caían en saco roto. En el Parlamento Europeo, un eurodiputado no adscrito tiene muy pocas oportunidades para ejercer influencia. Mientras que debate tras debate se ha dado cuenta de que mantenía una mayor sintonía con el grupo Patriotas por Europa. Según ha dejado dicho, desde este grupo de derecha radical espera tener más facilidad para defender el programa con el que concurrió a las elecciones.
El grupo Patriotas por Europa contaba hasta ahora con 85 miembros; con la incorporación de Konecná, la cifra asciende a 86, lo que los consolida como tercera fuerza política después de los Populares y los Socialdemócratas.
