Tras las olas de calor, los megaincendios y la intensa sequía, el sur de Francia sufrió el lunes por la tarde un tornado. Al menos 41 personas resultaron heridas a causa del paso de este fenómeno meteorológico extremo por el pueblo de Pomas, situado … a unos 15 kilómetros al sur de Carcasona.
Las fuertes ráfagas de viento también arrancaron tejados y derribaron muros. Hubo destrozos en 300 casas del pequeño municipio, con 1.000 habitantes. Esta localidad tiene este martes un aspecto desolador como si hubiera padecido un potente terremoto.
«De momento, el balance es de 41 personas heridas, de las cuales 15 fueron ingresadas en un hospital», indicó la delegación del Gobierno de Aude. Pese a la espectacularidad de las imágenes, el tornado no ha provocado ninguna víctima mortal. «Teniendo en cuenta la dimensión de la catástrofe, el balance humano resulta más bien tranquilizador», ha afirmado este martes por la mañana Frédéric Harrault, portavoz de la seguridad civil, en declaraciones a la emisora de radio privada más escuchada en el país vecino, RTL.
Según el Gobierno de Aude, no hay ningún desaparecido. Entre los afectados, hay una mujer embarazada que resultó herida a causa del derrumbe de una de las paredes de su casa, pero tuvo la suerte de que su sofá la protegiera del golpe, informó la Gendarmería.
🌪️ Vidéo exceptionnelle de la #tornade qui a touché les environs de Carcassonne !
Des grêlons de plusieurs centimètres, jusqu’à 3 à 5 cm, ont également touché les secteurs proches. Mais c’est surtout la tornade qui a causé d’importants dégâts, avec notamment des habitations… pic.twitter.com/KVTBgWanFG
— vigiprevention_meteo (@VigipreventionM) August 24, 2026
De momento, se desconoce el estado del niño que lleva en el vientre. Otros dos habitantes fueron rescatados entre los escombros. Las autoridades francesas han desplegado a 120 bomberos, 15 gendarmes y 14 especialistas para ayudar a los habitantes de la localidad devastada.
Ráfagas de viento de 117km/h
Este fenómeno meteorológico extremo fue observado alrededor de las 17.20 en los pueblos que hay entre Carcasona y Limoux. La peor parte se la llevó Pomas. «Fue muy violento. El aire entró por las ventanas y las rompió y estuvo a punto de destrozar los cristales de la puerta de la entrada. Creo que ya no nos queda ninguna parte del tejado», explicó a RTL Jean-François, propietario de una casa de turismo rural en el municipio más afectado.
En esa zona observaron el lunes por la tarde ráfagas de viento de casi 120 kilómetros por hora. Las redes sociales se llenaron de fotografías y vídeos de la catástrofe natural, que también obligó a cortar la circulación en varias carreteras departamentales «a causa de la caída de árboles». Por ese mismo motivo, las redes eléctricas de la zona se vieron afectadas y 2.800 casas se quedaron sin luz.
Le village de Pomas (Aude) totalement dévasté par le passage de la #tornade cet après-midi. Des dégâts qui laissent penser à une intensité entre EF-2 et EF-3. pic.twitter.com/YuE4GvzbK1
— Dorian Dziadula (@DorianDziadula) August 24, 2026
Cada año suele haber en Francia más de una decena de tornados, de mayor o menor intensidad. El del lunes por la tarde afectó una de las provincias amenazadas a principios de esta semana por intensas tormentas, y había 19 zonas del sur de Francia en alerta naranja, un riesgo que disminuyó este martes. Como consecuencia del granizo, tuvieron que anular la tercera etapa de la carrera ciclista ‘La Vuelta’ durante el paso de los ciclistas por el sudeste del territorio galo, cuando faltaban menos de 20 kilómetros para llegar a la meta.
