Rusia ha mantenido sus ataques contra Ucrania a pesar de los esfuerzos de Estados Unidos para cerrar un alto al fuego tras más de tres años de conflicto
Al menos 14 personas, entre ellos un ciudadano estadounidense, han muerto este martes por bombardeos rusos contra Kiev, según han anunciado las autoridades ucranianas tras uno de los ataques más letales contra su capital desde el inicio de la guerra. Los ataques rusos han golpeado «27 lugares en distintos distritos de la capital», ha afirmado el ministro de Interior, Igor Klimenko. «Entre ellos hay edificios residenciales, establecimientos educativos e infraestructuras críticas», añade.
«El balance de muertos se elevó a 14», ha dicho el ministro, que también reportó 44 heridos en Kiev y otros seis en Odesa, una ciudad portuaria en el sur de Ucrania. El jefe de la administración militar de la capital, Timur Tkachenko, explicó que los equipos de emergencia estaban buscando otras posibles víctimas entre los escombros.
En las primeras horas del martes, el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, había notificado la muerte de una ciudadano estadounidense de 62 años en estos ataques. «Drones enemigos todavía se dirigen a la ciudad desde tres direcciones. ¡También hay una amenaza de misil! ¡No abandonen los refugios», ha avisado. En Odesa, el gobernador regional, Oleg Kiper, ha reportado al menos 13 personas hospitalizadas por los ataques. Y añade: «Puede haber gente atrapada bajo los escombros».
Rusia ha mantenido sus ataques contra Ucrania a pesar de los esfuerzos de Estados Unidos para cerrar un alto al fuego tras más de tres años de conflicto. Las conversaciones se han estancado. Moscú rechazó la tregua «incondicional» reclamada por Kiev y sus aliados europeos y Ucrania desestimó las demandas rusas tachándolas de «ultimátums».
