La primera etapa de ascenso de la extrema derecha de Alternativa para Alemania (AfD) en los estados federados orientales se consolidó a base de voto sustraído al Partido Socialdemócrata (SPD), que en las últimas regionales obtuvo un raspado 6,1% en Turingia, un 7, … 3% en Sajonia y un 8,4% en Sajonia-Anhalt.
Sin embargo, después AfD se ha venido alimentando de voto de la conservadora Unión Cristianodemócrata (CDU), a la que amenaza con el ‘sorpasso’, y el rostro más visible de ese trasvase es Bernd Prange, un alcalde de la CDU que acaba de confesar que vota AfD.
Prange se gana la vida al frente de una empresa de transporte, Bernd Prange Fuhrunternehmen, con sede en Heiligenfelde. Nacido y criado en la región de la Altmark, Prange encarna el perfil del político local profundamente arraigado en su comunidad. Pertenece a la CDU desde hace décadas, desde 2004 forma parte del consejo distrital de Stendal y es el alcalde de Altmärkische Höhe. Su trayectoria se ha caracterizado por una gestión pragmática, centrada en los problemas cotidianos de un territorio rural marcado por la despoblación, la pérdida de servicios y la sensación persistente de abandono por parte de Berlín.
Su decisión de donar 10.000 euros a AfD y anunciar públicamente que votará por ese partido en las próximas elecciones regionales del 6 de septiembre ha sacudido a la CDU. En una carta abierta publicada simultáneamente en varios medios alemanes, Prange anima al resto de los votantes conservadores a seguir sus pasos. «Encuentro que mis valores conservadores –desempeño, orden, seguridad, soberanía nacional, razón económica y protección de nuestra identidad cultural– están cada vez menos representados en la CDU», alega, para sorpresa de los 1.700 habitantes de su pueblo.
Prange acusa a su propio partido, la CDU, de moverse «paso a paso» hacia la izquierda y de elevar el cordón sanitario hacia AfD cada vez más alto, «negándose a ver la realidad». Al mismo tiempo, reprocha, el partido acepta o incluso fuerza la «cooperación con fuerzas de izquierdas y radicales de izquierdas», sin especificar dónde supuestamente se produce esa cooperación.
La carta alcanza su tono más exacerbado cuando acusa a su partido de traición. «Tengo la legítima preocupación de que partes de la CDU traicionen y vendan este país y su propio partido a la izquierda», confiesa Prange, que ha sido alcalde del municipio de Sajonia-Anhalt desde 2010.
«Tengo la legítima preocupación de que partes de la CDU traicionen y vendan este país y su propio partido a la izquierda»
Bernd Prange
Alcalde de Altmärkische Höhe
«He donado un total de 10.000 euros a AfD en Sajonia-Anhalt en las últimas semanas, dos veces 5.000 euros», ha confesado, haciendo pública su contribución al partido competidor. «No fue una decisión espontánea y, desde luego, no frívola. Fue un paso consciente, dado tras una cuidadosa consideración, por una profunda preocupación por nuestro país», justifica.
Elogia la cooperación con AfD en el consejo distrital, describiendo que «la cooperación con el grupo parlamentario de AfD es buena y constructiva». «Junto con nuestros colegas de AfD, ya hemos logrado evitar daños concretos de iniciativas de izquierdas en varias ocasiones», añade.
Pidiendo el voto ahora para AfD quiere establecer «una señal de freno clara», en sus propias palabras. «Espero que la AfD se fortalezca tanto en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt que pueda gobernar sola, no por desafío, sino para que la CDU finalmente despierte», critica, y ve su voto como una herramienta para derribar el cortafuegos. «Para que el partido se defienda del rumbo de izquierdas y Friedrich Merz sea depuesto como símbolo de un liderazgo que abandona el núcleo conservador de la CDU».
«Espero que la AfD pueda gobernar sola en Sajonia-Anhalt, para que la CDU finalmente despierte»
Reacción de la CDU
El secretario general de la CDU en Sajonia-Anhalt, Mario Karschunke, ya ha amenazado a Prange con consecuencias. «Nos tomamos muy en serio la información sobre una posible donación y, si resulta ser cierto, será un evento muy serio de derecho de partido para nosotros», ha adelantado, sugiriendo que podría darse un procedimientos de expulsión.
«En coordinación con el presidente de la CDU de la asociación distrital de Stendal, Chris Schulenburg, la donación será discutida en la próxima junta de distrito, el organismo responsable de un posible procedimiento de exclusión», ha fijado el calendario, recordando que nadie está obligado a «seguir siendo miembro de nuestro partido si ya no comparte sus convicciones políticas básicas».
En la Casa Konrad Adenauer, la sede del partido en Berlín, no hay reacción. El líder del partido, el canciller Friedrich Merz, así como el principal candidato del partido en Sajonia-Anhalt, Sven Schulze, siguen descartando tajantemente cualquier tipo de cooperación con AfD. No en vano, se trata de un partido antieuropeo, prorruso, antiextranjeros y antisistema, teniendo en cuenta que cuestiona varios aspectos de la Ley Fundamental alemana.
«No tengo intención de trabajar con la AfD», ha afirmado Schulze la semana pasada. Según una encuesta de INSA, el 40% de los alemanes se oponen a que CDU/CSU cooperen con AfD, el 32% están a favor de esa cooperación, el 13% son indiferentes y el 15 % no sabe. Pero los sondeos en Sajonia-Anhalt sugieren que es posible que ni siquiera sea necesaria esa colaboración.
No habrá gobierno sin AfD
En una encuesta realizada por Infratest dimap para MDR, AfD alcanzaba el 41% a finales de julio, frente al 24% de la CDU. No hay posibilidad aritmética de gobierno sin AfD y es posible incluso que gobierne sola. Sería el primer gobierno de AfD de uno de los estados federados y cambiará desde varios puntos de vista el mapa político alemán. Para empezar, en el Consejo Federal: el número de votos en el Consejo se mide en función del tamaño de la población y hay un total de 69, con mayoría absoluta de 35. Una mayoría de dos tercios, necesaria por ejemplo para una enmienda a la Ley Fundamental, es de 46 votos. Incluso antes de las próximas elecciones regionales, el bloque gubernamental depende de los votos del bloque neutral.
A la hora de formar gobierno en Sajonia-Anhalt, donde actualmente gobierna una coalición de cristianodemócratas (CDU), socialdemócratas (SPD) y liberales (FDP), puede darse una situación bochornosa para los conservadores. Con AfD cerca de la mayoría absoluta, la CDU probablemente necesitaría a todos los demás partidos, incluido el Partido de La Izquierda, y varios informes sugieren que hasta cinco diputados de la CDU están dispuestos a desertar para evitar esa colaboración.
Por otra parte, si AfD quedara excluida del poder a pesar de tener el doble de escaños que la CDU, ya no serían solamente sus partidarios quienes se preguntarían si la democracia alemana funciona correctamente.
