Donald Trump amenazó este miércoles a Irán con una guerra total: atacar infraestructuras estratégicas del país si las fuerzas iraníes vuelven a disparar contra embarcaciones que atraviesen el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el suministro mundial de petróleo.
En un mensaje publicado en la red Truth Social, el presidente aseguró que cualquier ataque iraní contra un barco en esa vía marítima, ya sea con misiles, drones o cualquier otro tipo de armamento, tendrá una respuesta inmediata de EE.UU. Según afirmó, ordenará bombardear «un puente o una central eléctrica», incluso si esos objetivos se encuentran en las inmediaciones de Teherán.
La amenaza llega mientras EE.UU. mantiene su campaña militar sobre Irán. El Mando Central informó este miércoles de que ha completado una undécima noche consecutiva de bombardeos contra objetivos militares iraníes. En esta ocasión, los ataques se dirigieron contra hangares de aeronaves y almacenes de drones. Al mismo tiempo, medios oficiales iraníes informaron de explosiones en distintos puntos del país y de la activación de las defensas antiaéreas en la capital.
La presión de Washington no es solo militar. Desde Manila, donde participa en la reunión de ministros de Exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, el secretario de Estado, Marco Rubio, defendió que la comunidad internacional no puede permitir que Irán controle el paso por el estrecho de Ormuz mediante amenazas o ataques.
Rubio advirtió de que aceptar que un país pueda decidir quién navega por una vía marítima internacional, imponer peajes o atacar a quienes no los paguen supondría un precedente peligroso que podría repetirse en otras regiones del mundo.
Ataques a los países vecinos
Sobre el terreno, la tensión continúa aumentando. Jordania anunció que interceptó cuatro misiles y cuatro drones que se dirigían hacia el puerto de Aqaba. También se activaron alertas en Baréin y Arabia Saudí llegó a pedir temporalmente a los habitantes de la ciudad de Dammam que buscaran refugio, aunque poco después levantó la advertencia.
Mientras tanto, las posibilidades de retomar las negociaciones parecen cada vez más reducidas. Rubio confirmó que Irán ha hecho llegar mensajes a Washington, tanto de forma directa como a través de intermediarios, para explorar un posible diálogo. Sin embargo, dejó claro que la Administración Trump no tiene intención de volver a negociar por ahora. El propio presidente aseguró el martes desde el Despacho Oval que EE.UU. «no tiene interés en reunirse» con representantes iraníes.
No es la primera vez que Trump emplea este tipo de amenazas. Antes de esta nueva escalada, llegó a afirmar que EE.UU. podría provocar la «destrucción de la civilización iraní» si el régimen cruzaba determinadas líneas rojas.
