Las tropas rusas que luchan en el frente de Ucrania cobran demasiado. Esa parece ser la idea del Ministerio de Defensa, que este martes propuso «incrementar la motivación del personal militar para que cumpla con la ley rusa». Este ajuste implicaría que aquellos que rubriquen … un contrato con el ejército o grupos paramilitares y tengan condenas pendientes (ninguna de cárcel) deberán devolver una parte de la bonificación por haber firmado su alistamiento. La iniciativa también se aplicará a quienes ya forman parte de las fuerzas armadas y de la Rosgvardia, el aparato militar interno que solo responde ante el presidente Vladímir Putin . El total del reembolso dependerá de cuántos meses resten de servicio a los reclutados y se estima que puede oscilar entre los 2.000 y 4.000 euros.
Los medios independientes nacionales como ‘Vyorstka’ (considerado por las autoridades rusas como ‘agente extranjero’) citan a fuentes que señalan que la razón más plausible para tomar esta decisión es ahorrar recursos económicos. Esta norma se fraguó en una reunión del Consejo de Seguridad del pasado 24 de abril. Al principio de la invasión, las bonificaciones fueron el principal aliciente para motivar a los ciudadanos.
Otra estrategia con el mismo fin de ahorrar dinero a las arcas públicas es la bajada de los pluses que se obtienen al firmar contratos con el Ministerio de Defensa. Desde 2022 ha sido un acicate, especialmente para aquellos que venían de las regiones desfavorecidas del Cáucaso y de Siberia, donde los salarios son muy bajos y abunda la miseria. Oleg Ignatov, analista del ‘think tank’ International Crisis Group, asegura a ‘Vyorstka’ que actualmente «la mayor motivación de los hombres rusos para participar en la guerra es el dinero». Y ese atractivo ha menguado. Una decena de regiones a finales de 2025 rebajaron el monto que percibían los soldados por alistarse. Estas mermas oscilaron entre el 40% y el 85%. El caso más extremo fue Tatarstán, que pasó de bonificar con 29.000 euros a hacerlo con 4.300 euros. Chuvashia también siguió el ejemplo y redujo su prima de 32.000 a solo 4.300 euros.
Esta última rebaja, sin embargo, fue algo temporal. Los voluntarios cayeron en picado y eso obligó a las autoridades regionales a recular. El Gobierno tártaro subió de nuevo el bonus a los 27.000 euros y el chuvashio lo hizo hasta 22.700 euros.
Con el fin de optimizar resultados, un total de 56 regiones crearon un sistema de recompensas para civiles, a quienes se les abona una cantidad si convencen, delatan o arrastran a un amigo, conocido o vecino a las oficinas de alistamiento. Según estimaciones de medios independientes, alimentar la maquinaria de guerra rusa cuesta alrededor del 40% del presupuesto estatal del gigante euroasiático, una cantidad muy elevada que ya ha obligado al Kremlin a tomar decisiones impopulares como la subida de impuestos (IVA y pymes), el recorte de inversión en infraestructura, una disminución de los programas de beneficio social y un aumento del endeudamiento.
Alternativas para reclutar nuevos soldados
Los voluntarios movidos por el patriotismo o por razones ideológicas ya se alistaron al principio de la guerra y ahora las autoridades buscan otras fórmulas que permitan aumentar sus tropas a base de los remisos y quienes no quieren ser reclutados. Se presiona a los estudiantes universitarios y se obliga a las empresas a tener un cupo mínimo de militares, También se está favoreciendo el reclutamiento entre mujeres. Todas estas y otras fórmulas han surgido durante los cuatro años y medio de conflicto para mantener el pulso a Ucrania mientras que las bajas en las trincheras no hacen más que aumentar.
El alistamiento forzoso podría ser una herramienta que conseguiría fortalecer las fuerzas armadas sin necesidad de convencer a nadie ni abonar dinero. Las autoridades rusas han reiterado que no contemplan esa opción, aunque sí preparan el marco legal para poder llevarlo a cabo. Moscú ya modificó la ley que permite alistar a soldados durante todo el año y cerró pasos fronterizos con países como Estonia, Finlandia y Letonia para evitar el éxodo de ciudadanos en edad de tomar las armas. Los rusos son conscientes de lo que podría suceder: la popularidad de las búsquedas sobre motivos de «exención de movilización» han crecido en Internet. En este pasado agosto hubo casi 100.000 búsquedas, mientras que entre 2022 (inicio de la invasión) y 2025 solían rondar las 20.000 consultas.
