Benjamín Netanyahu, en situación complicada tras ganar las elecciones, pero perder el control del parlamento, parece decidido a volver a la guerra a gran escala contra Irán y busca el apoyo de Donald Trump. Los mediadores, liderados por Qatar, intensifican los contactos con Irán y, … después de tres días de reuniones, lograron una propuesta iraní para reabrir Ormuz en 48 horas. El primer ministro israelí teme un nuevo acuerdo entre Teherán y Washington y el sábado llamó a Trump para presionarle y pedirle la reanudación de los bombardeos, informó Axios. Este portal, bien conectado con la Casa Blanca, aseguró que la conversación fue «dura» y «directa» debido a las discrepancias entre ambos líderes porque el presidente prefiere dar «más tiempo» a las negociaciones.
Los tres días de intenso trabajo entre los equipos de Doha y Teherán concluyeron sin acuerdo, pero con nuevas propuestas sobre la mesa. «Las consultas a través de los mediadores son muy intensas. Hemos presentado nuestras condiciones y propuestas y todo depende de la racionalidad política de Washington», declaró el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi. Teherán mantiene su plan de paz de siete puntos presentado en septiembre, pero asegura que ahora podría aplicarse «en apenas 48 horas». Pese a los esfuerzos diplomáticos, fuentes iraníes citadas por la agencia Reuters consideran que un nuevo ataque estadounidense sigue siendo más probable que un acuerdo.
«La posibilidad de aplicar este plan en dos días es otra muestra de la buena fe de Irán», aseguró el portavoz de Exteriores, Esmail Baghaei, quien declaró a los medios que «si se cumplen nuestras exigencias, será posible restablecer la seguridad en Ormuz y reanudar las negociaciones». Baghaei dejó claro que «todo depende de que Washington acepte nuestras condiciones. Solo entonces podremos hablar de las siguientes fases».
El cruce por el estrecho es una pesadilla y en la última semana la Guardia Revolucionaria señaló que once petroleros que «incumplían las normas de navegación se han incendiado» y que varios de ellos se hundieron posteriormente. Esta es la fórmula que tienen los iraníes de informar de los buques que atacan o sufren el impacto de una mina en las rutas de navegación no aprobadas por Teherán.
El plan de paz de siete puntos contempla un alto el fuego regional, Líbano incluido, garantías para evitar nuevos ataques, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, la eliminación de las sanciones petroleras y el desbloqueo de los fondos iraníes congelados en el extranjero. A cambio, Teherán ofrece reabrir Ormuz y avanzar hacia un acuerdo de paz. La cuestión nuclear quedaría para una segunda fase, una condición que rechazó Trump, que exige abordar la cuestión atómica desde el inicio.
Tras las elecciones
Como si fuera la crónica de una guerra anuncia, todas las señales de alarma vuelven a encenderse en Oriente Medio superadas las elecciones de Israel y Estados Unidos. El ataque sorpresa lanzado en febrero por Netanyahu y Trump, el asesinato de la cúpula del régimen, los 40 días de duros bombardeos y el endurecimiento del bloqueo económico no han podido con el régimen islámico y el primer ministro israelí insiste en la importancia de «terminar el trabajo». Trump repite que la guerra acabará «de una manera u otra, mantiene todas las opciones abiertas y no para de enviar refuerzos militares a la región.
Cuando los israelíes ven cerca la caída de Netanyahu al quedarse en una cámara en minoría y con su opositor, Gadi Eisenkot, abierto a aceptar el apoyo de los partidos árabes, las voces críticas alertan de que su as en la manga es retomar la guerra para dilatar cualquier proceso de cambio. Irán no se arruga y sus dirigentes advierten de que, si el país vuelve a ser atacado, sus fuerzas ampliarán el alcance de sus objetivos. Además, los sectores más conservadores piden que se considere la retirada del país del Tratado de No Proliferación Nuclear, que prohíbe el desarrollo de armas nucleares.
En este contexto prebélico, los medios israelíes recogieron los mensajes de alarma del periodista conservador estadounidense Tucker Carlson, quien aseguró que Netanyahu presiona a Trump para lanzar «un ataque nuclear contra una instalación subterránea iraní». Esa instalación se encontraría en Pickaxe Mountain, en la provincia de Isfahán, y, según fuentes de la inteligencia israelí citada por Carlson, aquí Teherán habría reanudado el enriquecimiento de uranio. Según Carlson, JD Vance y Steve Witkoff, negociador de confianza del presidente, defienden la vía diplomática, pero la presión de Netanyahu es cada vez más intensa. Estos mismos medios, como Ynet, matizaron que no existen pruebas públicas que confirmen el riesgo de ataque nuclear.
