Giorgia Meloni ha alcanzado este viernes los 1.413 días al frente del Gobierno italiano, superando por primera vez el récord de longevidad que ostentaba Silvio Berlusconi, de 1.412 días, entre 2001 y 2005. Con ese hito bajo el brazo, la primera ministra se … ha propuesto ahora romper otra maldición histórica, pues ningún Gobierno italiano ha logrado hasta ahora ser reelegido en unas elecciones generales. No lo tendrá fácil. Aunque el consenso hacia su partido ha crecido desde que llegó al poder en 2022, su coalición pierde apoyo para ganar los próximos comicios, previstos para 2027.
Las encuestas publicadas este viernes, el mismo día que ella había reservado para conmemorar sus logros, señalan que incluso Forza Italia, el partido de los Berlusconi, ha sido superado por el partido de extrema derecha Futuro Nazionale del general retirado Roberto Vannacci, que incluye en su programa guiños a la familia y contra el aborto junto a políticas filorrusas y medidas de remigración.
Según la agencia demoscópica YouTrend, el partido de extrema derecha sería la cuarta fuerza más votada en Italia, con un 7,9% de los votos, por delante de Forza Italia (7,1%). El partido de Meloni, Fratelli d’Italia, se mantiene hoy en el 26,5%, mientras cuando ganó las elecciones recibió el 26,06% de votos. Lo sigue el Partito Democratico (22,2%) y el Movimento 5 Stelle (12,6%). El otro socio de la coalición de gobierno, la Lega de Matteo Salvini, está en el 4,4%, la mitad de los votos que recibió en 2022.
La actual coalición de gobierno suma el 38,9% de las preferencias, 1,1 puntos menos que hace un mes y cinco menos de cuando ganó las elecciones en 2022. Actualmente perdería las elecciones en el caso de que la izquierda italiana siga adelante con su proyecto de presentarse en bloque. En ese caso, la oposición tendría el 40,6% de las preferencias, aunque se trata de partidos muy diferentes y no lo tendrán fácil para ponerse de acuerdo y elegir un líder que unifique sensibilidades tan diversas. Serán claves los indecisos y los no votantes, que actualmente son el 33,6% de los electores italianos.
Declive en las encuestas
YouTrend también asegura que el 53% de los italianos considera que bajo la batuta de Giorgia Meloni, Italia ha ido por el camino equivocado, mientras que el 31% opina que ha ido por el camino correcto. La derrota en el referéndum de marzo sobre la Justicia, el aumento del precio de la gasolina y los insultos de Trump después de que ella presumiera de mantener una relación especial le están pasando factura.
Pero ante este panorama, Giorgia Meloni ha mostrado este viernes que quiere jugarse bien sus cartas. En primer lugar, mantiene la discreción sobre cuándo pretende presentar su dimisión para que el presidente convoque nuevas elecciones. La disyuntiva que se plantea es si esperar a que se desgaste el partido del general Vannacci para que sus socios de gobierno recuperen el terreno perdido, o adelantarlas antes de que empeore la situación. No tiene demasiado tiempo para decidir. La primera fecha útil para ir a votar es a finales de abril y la última en octubre.
Con la vista puesta ya en esas elecciones, este viernes Meloni ha reivindicado como un éxito la estabilidad de su gobierno y ha adelantado el tono y las propuestas que va a plantear para continuar su proyecto. Lo ha hecho tanto en redes sociales como en un mitin multitudinario en el puerto de Bari, en Apulia.
«En estos años hemos trabajado para aumentar el empleo, reducir el desempleo, apoyar a familias y empresas, reforzar la seguridad, gestionar las cuentas públicas con seriedad y devolver a Italia peso y credibilidad en la escena internacional. Los resultados están ahí, pero sabemos bien cuántas cosas quedan aún por hacer», ha reivindicado a primera hora del viernes.
Oggi il nostro Governo diventa il più longevo della storia della Repubblica italiana.
È un dato che accolgo con gratitudine e con un forte senso di responsabilità. Perché la stabilità non è un record da esibire, ma la condizione che consente a una Nazione di programmare,… pic.twitter.com/EpdHe35vJa
— Giorgia Meloni (@GiorgiaMeloni) September 4, 2026
En Bari, ante diez mil seguidores entusiasmados, ha subido al escenario bajo las notas de ‘Il cielo è sempre più blu’ y ha presumido de que «esta estabilidad es la primera gran reforma, porque durante años Italia era considerada la gran enferma de Europa, quienes cambiaban de gobierno. Nos miraban y decían: ‘Este cuánto va a durar’. Hoy saben que con este interlocutor hay que tratar mucho tiempo».
Ha explicado que el mérito de la estabilidad no debe atribuirse solo a ella sino a que la coalición de gobierno está «unida» y comparte «una visión común». Reivindica que ésta «ha elegido permanecer junta, no contra alguien sino para realizar un proyecto para Italia». «No creo que sea casualidad que, desde hoy, los tres gobiernos más longevos de la historia republicana sean todos gobiernos de centroderecha. La estabilidad se construye cuando una alianza comparte valores, objetivos y una visión de la nación, no cuando la única razón para estar juntos es impedir que otros gobiernen», añade.
«No creo que sea casualidad que, desde hoy, los tres gobiernos más longevos de la historia republicana sean todos gobiernos de centroderecha»
Giorgia Meloni
Primera ministra italiana
Dardo a Sánchez
Ironizando sobre la falta de programa que presentará la izquierda italiana, ha asegurado que probablemente se plantean que «después de lo de Ceuta, (seguir) el modelo Sánchez, quizá mejor, no». «Queremos ser el gobierno de quien trabaja y de quien se esfuerza; a los perezosos y listillos los dejamos para otros partidos», ha asegurado.
Haciendo balance de estos cuatro años, ha reconocido que «aún queda mucho por hacer: los sueldos deben aumentar, la energía es demasiado cara, la industria debe avanzar más rápido, las listas de espera en hospitales deben acortarse, nuestras ciudades deben ser más seguras… Lo sabemos, pero prometimos que pondríamos a Italia y a los italianos por encima de todo; que protegeríamos el empleo, la familia, la seguridad en las fronteras, las empresas y la identidad de esta nación, compromisos que hemos cumplido. Pero eso no significa que nos conformemos».
Felicitaciones de todo el mundo
Con vistas al voto, la primera ministra Italiana ha reducido su agenda internacional para concentrarse dentro de sus fronteras. Sin embargo, en sus redes sí que ha dedicado tiempo a mostrar sus contactos internacionales dando las gracias a los líderes mundiales que le han felicitado por haber superado el récord de Silvio Berlusconi. Le han enviado mensajes el primer ministro indio Narendra Modi, que la llama «amiga» y para quien «este hito es un reflejo de la confianza que el pueblo italiano deposita en su liderazgo»; o la japonesa Takaichi Sanae, que recuerda que Italia y Japón se han convertido en «socios estratégicos especiales». También Meloni ha respondido mensajes del presidente de Emiratos Árabes, Mohamed bin Zayed, del presidente de Azerbaiyán Ilham Aliyev y, en Europa, Mark Rutte, secretario general de la OTAN, el presidente del Gobierno de la República Checa Andrej Babiš, y el primer ministro belga Bart De Wever.
Las encuestas de sus socios de gobierno no le dan buenas noticias, pero ella aún no da por perdidas las elecciones. «No me he rendido jamás y no pretendo hacerlo ahora. A quienes nos quieren obstaculizar y apuestan por cansarnos, les digo que se pongan cómodos». Meloni seguirá dando batalla.
