En las dos primeras semanas de agosto se han retirado casi 3.000 millones de euros (286.400 millones de rublos) de los bancos rusos, que se suman a los 10.000 millones de euros retirados entre julio y junio, según los datos del … Banco Central de Rusia. Una salida de efectivo récord en medio de la intensificación de los ataques por ambos lados del frente, e incentivada por el temor a que el Kremlin decida confiscar las reservas y utilizarlas para la guerra.
Taras Skvortsov, un alto ejecutivo de Sberbank, la mayor institución financiera minorista de Rusia, ha asegurado que los retiros totales de este año podrían casi duplicar la cantidad retirada en el primer año de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia, ha recogido el periódico estadounidense ‘The Washington Post’.
«Esto significa que la gente no confía en el sistema bancario ruso ni en el sistema financiero ruso», ha declarado la exasesora del Banco Central ruso Alexandra Prokopenko al periódico mencionado. «Todo esto es consecuencia del temor a que el gobierno haga algo con el sistema bancario, que nacionalice los depósitos», ha añadido.
Esta situación no es nueva en el país soviético, aunque sí se ha intensificado en estos meses. Desde el inicio de la invasión los ciudadanos hacían cola para vaciar sus cuentas, hasta que el gobierno frenó la fuga de efectivo imponiendo estrictos controles de capital y aumentando drásticamente los tipos de interés.
Esta desconfianza supone un problema en espiral, que perjudica aún más a las reservas del estado que financian la guerra. El Ministerio de Finanzas recauda fondos mediante la emisión de bonos estatales, que suelen ser comprados por los bancos. Sin embargo, la falta de liquidez de las entidades financieras ha provocado que estos bonos se dejen de comprar.
En este sentido, el gasto militar sigue aumentando mientras la economía se estanca, un motivo de peso para que los rusos desconfíen de la seguridad de su dinero digital.
Autoridad del Kremlin
Como muestra de la creciente autoridad del Kremlin sobre la economía rusa, el economista jefe de VEB, uno de los bancos estatales más grandes del país, Andrei Klepach, fue destituido de su cargo el fin de semana pasado tras comentar que Rusia no podría ganar una guerra de desgaste contra Ucrania mientras Kiev contara con el apoyo de Occidente.
«No ganaremos la contienda en esta guerra de desgaste», dijo Klepach en una presentación que realizó en mayo y ha recogido el ‘Washington Post’. «Nos engañamos creyendo que todo [en Ucrania] se derrumbará. No ha sido así, ni lo será. Mientras tanto, los costos que asumimos son cada vez mayores», añadió.
