Los rebeldes hutíes no cesan su ofensiva contra el Gobierno de Yemen y sus aliados en la región. Su último golpe ha sido un ataque con misiles contra el palacio presidencial yemení en la ciudad portuaria de Adén, al sur del país. El … impacto dejó cinco muertos y, al menos, 16 heridos.
Los hutíes, una guerrilla chií aliada de Irán, llevan varias semanas de ofensiva contra las tropas del Ejército regular de Yemen y también contra su vecino, Arabia Saudí. Aunque esta última embestida se ha saldado con la vida de varios funcionarios que protegían la zona y algunos civiles, fuentes gubernamentales informaron a la BBC que ni el primer ministro ni el resto del Ejecutivo fueron alcanzados por los cinco misiles lanzados contra el Palacio de Al Maashiq.
El primer ministro yemení, Shaya Zindani, calificó el ataque como un gesto «cobarde» de los hutíes que no hace más que recalcar «la continuación de su comportamiento criminal». Además, sacó músculo de resistencia y aseguró que no cesarán las operaciones contra estos insurgentes en la costa suroccidental del mar Rojo, así como en las otras áreas calientes del país.
En las últimas semanas, este grupo chíi ha abierto también otro frente de batalla contra Arabia Saudí, país vecino al que ha atacado con fiereza hasta el punto de que el pasado sábado el aeropuerto internacional de Riad sufrió el ataque más mortífero registrado en el reino durante la última década. Varios misiles impactaron en el lugar y ocasionaron 13 muertos. Además, Arabia Saudí informó el jueves de que sus fuerzas de defensa interceptaron un misil procedente de Yemen que se dirigía contra la región de Medina, epicentro de uno de los santuarios más sagrados del islam.
Por su parte, los saudíes siguen bombardeando el oeste de Yemen, área bajo dominio de los hutíes y en la que se encuentra la capital oficial del país, Saná. Arabia Saudí tampoco se fía de Irán, el principal socio chíi de los hutíes en la región, a quien acusa de alentar a los rebeldes para que intensifiquen el conflicto contra el reino. «Irán sigue armando, entrenando y apoyando a la milicia hutí, en violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU», criticó el viceministro de Asuntos Exteriores saudí en declaraciones a la agencia de noticias AFP.
Los ayatolás niegan haberles proporcionado cualquier tipo de ayuda militar y recalcan que únicamente les brindan apoyo político. Algunos mandatarios del régimen han manifestado incluso su voluntad de mediar para poner fin a las hostilidades. «Estamos dispuestos a dar toda la asistencia necesaria para facilitar el inicio de las conversaciones entre Arabia Saudí y los hutíes», declaró el ministro de Asuntos Exteriores iraní.
Una década de guerra civil
El comienzo de las hostilidades en Yemen se remonta al año 2014, cuando los hutíes derrocaron al Gobierno y sumieron el país en una cruenta guerra civil. Un año más tarde, la contienda se agravó aún más tras la intervención de varios países árabes para intentar restaurar el poder oficial.
En septiembre, los rebeldes se hicieron con el control de gran parte de la costa suroccidental yemení del mar Rojo, cerca del estrecho de Bab el Mandeb, enclave estratégico para el comercio marítimo mundial. La semana pasada, las fuerzas oficialistas de Yemen anunciaron que, tras una importante ofensiva en cooperación con el Ejército saudí, pudieron recuperar el control del territorio.
Desde el instante en el que empezaron estos combates el pasado 6 de agosto, el Ministerio de Salud de Yemen ha contabilizado más de 1.282 muertos y 5.890 heridos. Además, la ONU ha alertado que, fruto de la inestabilidad que atraviesa el país, 200.000 personas han sido desplazadas.
Arabia Saudí ha solicitado apoyo a otros países del mundo musulmán de mayoría suní –la otra gran rama del islam junto al chiismo–, tras el pacto suscrito el pasado mes de agosto con Pakistán y Turquía para hacer frente a la amenaza hutí. Sin embargo, el Gobierno turco afirmó que su participación en la guerra de Yemen será limitada porque no brindará apoyo militar, sino que solamente facilitará informes logísticos y de Inteligencia.
