El Servicio Federal de Inteligencia (BND, por sus siglas en alemán) y la Oficina para la Protección de la Constitución (BfV), los servicios de Inteligencia alemanes de exterior e interior respectivamente, no podían hasta ahora más que limitarse a recopilar información, si se ajustaban a la ley … , debido a la legislación muy restrictiva tramitada inmediatamente después de la II Guerra Mundial.
Sin embargo, la reforma aprobada este miércoles por el Gabinete de ministros les permitirá, en adelante, actuar incluso en el extranjero. «Estamos convirtiendo nuestros servicios de Inteligencia en servicios de Inteligencia reales», ha justificado los cambios el ministro alemán de Interior, Alexander Dobrindt.
«Ya es hora de posicionarnos de forma competitiva y en igualdad de condiciones con nuestros servicios asociados en el mundo. Esto requiere capacidades operativas y poderes activos para tomar medidas más efectivas contra el terrorismo estatal moderno y los grupos extremistas», ha agregado.
A partir de ahora, los agentes alemanes podrán hackear sistemas informáticos extranjeros, paralizar la infraestructura de los ciberataques del adversario. Asimismo, en una «situación especial de inteligencia», incluso debilitar la capacidad de ataque de una fuerza hostil, además de cumplir activamente órdenes confidenciales sin concretar por la ley.
El presidente del BND, Martin Jäger, se ha felicitado por estas nuevas competencias y ha señalado la necesidad de «mostrar al enemigo que somos capaces de hacer cosas muy similares para que el otro lado también sufra el dolor».
La reforma permite las búsquedas en línea y la comparación de datos biométricos con resultados de internet. En caso de defensa, el BND estará autorizado para cometer actos de sabotaje. Sus poderes «operativos» para evitar peligros incluyen, en particular, la posibilidad de neutralizar sistemas informáticos en el extranjero y llevar a cabo ataques de hackers para manipular o eliminar datos. Por ejemplo, pueden manipular las instrucciones para la construcción de armas o convertir en inofensivos sistemas armamentísticos considerados una amenaza.
Para placar a los denominados ‘agentes de bajo nivel’, utilizados frecuentemente por servicios de inteligencia hostiles para actos de sabotaje y que a menudo cobran sus servicios mediante monedas digitales, podrán intervenir cuentas y pagos para «evitar que estos agentes reciban su dinero».
El uso de la fuerza contra personas en el extranjero sigue prohibido. Incluso en caso de una situación de amenaza específica, las llamadas medidas de inteligencia extendidas bajo la Sección 51 de la Ley BND «no pueden dirigirse específicamente contra la vida y la integridad de las personas».
Sigue sin equipararse, por tanto, a la CIA, el Mossad israelí o la DGSE francesa. Pero los agentes del BND, como miembros de las Fuerzas alemanas o agentes de Policía federal, ya no necesitarán permiso explícito para llevar armas al extranjero en el futuro. Con este fin, se modificará también la Ley de Control de Armas de Guerra.
Tanto para el BND como para el BfV, se amplían las competencias para recopilar y evaluar datos. Esto también se aplica a la evaluación de grandes cantidades de datos mediante inteligencia artificial. En algunos casos, los periodos de almacenamiento se extenderán. El paquete legislativo, de más de 700 páginas, también regula los poderes para tomar medidas controvertidas como vigilancia domiciliaria y la creación de perfiles de movimiento con muchos detalles.
«Realmente tenemos que permitir que nuestros servicios de inteligencia actúen, que paralicen y desactiven, por ejemplo, un dron ruso»
Marc Henrichmann
Presidente de la comisión parlamentaria
El control de los servicios de inteligencia, por otra parte, queda agrupado en un órgano similar a un tribunal: el Consejo de Control Independiente, creado en 2022 sobre una decisión del Tribunal Constitucional y que ahora recibe competencias de control más amplias mediante una ley separada. La vigilancia por parte del Comité de Control Parlamentario sigue intacta.
«Realmente tenemos que permitir que nuestros servicios de inteligencia actúen, que paralicen y desactiven, por ejemplo, un dron ruso. Porque el mejor dron es el que no levanta el vuelo», ha declarado el presidente de la Comisión parlamentaria, Marc Henrichmann, que ha defendido la necesidad de «reposicionar los servicios de una manera nueva y diferente, idealmente adelantarse a la ola».
«Nos están poniendo a prueba, mantengámoslos ocupados»
Después de varios años en los que los ataques de guerra híbrida han pasado a formar parte del día a día de la actualidad alemana, la nueva normativa está pensada también para permitir que los servicios de inteligencia lleven a cabo cualquier ataque preventivo cibernético aconsejable contra los fabricantes rusos de drones. «Nos están poniendo a prueba, así que mantengámoslos ocupados», ha añadido Henrichmann.
Una de las principales críticas a la reforma es la emitida por la Comisionada Federal para la Protección de Datos, Louisa Specht-Riemenschneider, que reprocha que su agencia queda apartada de la supervisión de protección de datos sobre el BND, para permitir a los afectados conocer en cierta medida cómo los servicios de inteligencia procesan sus datos.
Specht-Riemenschneider no está de acuerdo, además, con el hecho de que la Inteligencia alemana pueda acceder a sistemas de videovigilancia públicos y privados en espacios públicos en el futuro. En su opinión, el almacenamiento indefinido de datos personales también es inconstitucional.
Inteligencia antidrones
Tras el hallazgo de un dron con explosivos en el aeropuerto de Leipzig/Halle, el ministro de Interior Alexander Dobrindt ha anunciado la inauguración de un centro de investigación antidrones en el Centro Aeroespacial Alemán (DLR), en Sajonia-Anhalt.
«Con este nuevo centro tecnológico estamos creando una instalación única, en la que se investigarán, desarrollarán y probarán tecnologías innovadoras en laboratorios reales», ha explicado. El centro tiene como objetivo aunar la excelencia científica, la innovación tecnológica y las nuevas competencias.
Dobrindt sigue hablando de un ataque «híbrido» por parte de «potencias extranjeras», sin mencionar a Rusia. Advierte que «el objetivo estratégico evidente es doblegarnos política y socialmente, fomentar la incertidumbre, el miedo y la desestabilización. «No estamos en guerra, pero somos blanco diario de la guerra híbrida», ha reconocido.
Sus quejas, sin embargo, no han enraizado en la oposición, que apoya sin reservas la reforma. Incluso el experto en interior de el partido los Verdes, Konstantin von Notz, la considera «urgentemente necesaria» y apoya «poderes más sólidos» para el BND, aunque reconoce que las nuevas competencias son «difíciles de conciliar» con la llamada separación de los poderes de Inteligencia y Policía.
