«¿Vienes o vas?», preguntaba Amelia, interpretada por Catherine Zeta-Jones, en ‘La terminal’. «No lo sé. Ambos», le respondía Viktor Navorski, el personaje al que daba vida Tom Hanks, mientras permanecía varado en el aeropuerto sin poder acceder a Estados Unidos ni regresar a … su país. La situación recuerda vagamente a la del joven Daniel, un sueco de 25 años que solo conserva recuerdos confusos y lleva varios meses viviendo en el aeródromo Capodichino de Nápoles.
Después de casi medio año en el aeropuerto, las autoridades italianas, junto con la Embajada de Suecia en el país y con el Consulado en Nápoles, han conseguido localizar a los padres de Daniel, según informan los medios locales. Los han encontrado apenas un día después de que el joven hubiera sido trasladado a un centro de acogida municipal, aunque todavía quedan por aclarar los motivos que lo han llevado a permanecer en la terminal durante tanto tiempo.
No está claro tampoco cuánto tiempo ha estado Daniel viviendo en el aeródromo, ya que algunos trabajadores dicen haberlo visto ya en verano y otros a partir de octubre. En cualquier caso, todos ellos han alabado los buenos modales del joven, que no se ha mostrado muy comunicativo: «No molesta a nadie, es una persona educada».
Fueron precisamente los empleados de la infraestructura, que han llegado a ayudarlo con comida, quienes dieron la voz de alarma y avisaron a las instituciones. Tras el cierre del aeropuerto por obras, los trabajadores temieron que que Daniel se quedara sin los pocos contactos que había logrado forjar y tuviera todavía más problemas.
«Intervinimos ayer [por este lunes] en cuanto supimos de esta situación. Nuestra unidad de emergencias, en colaboración con los servicios sociales, visitó a Daniel y le realizó una evaluación inicial. Se le ofreció un centro de primera acogida y lo aceptó de buen grado. Mientras tanto, hemos estado en contacto permanente con el consulado y la embajada para averiguar qué le ocurre, ya que no recuerda nada, no tiene documentos ni dinero», ha afirmado Chiara Marciani, concejala de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Nápoles.
Con el joven ha hablado también el cónsul honorario de Suecia, Pierluigi Petrone, después de recibir un aviso del personal del aeropuerto. Tras un primer encuentro, el diplomático le compró un abrigo a Daniel para que se protegiese del frío. «La embajada está trabajando para encontrar una solución (…) Me contó muy pocas cosas, y muy confusas», dijo sobre su conversación con el muchacho, que ha expresado su voluntad de regresar a su país.
