Liberia anunció el martes que recibirá hasta 1.200 extranjeros deportados por Estados Unidos como parte del plan antimigratorio impulsado por el presidente estadounidense, Donald Trump. En el marco de esa iniciativa, Washington expulsa a migrantes a países que no son de su origen.
«Liberia pretende aceptar hasta 1.200 personas que serán transferidas desde EE.UU. en el plazo de un año», indicó el Gobierno liberiano en un comunicado. Un primer grupo de 20 deportados llegará este jueves al país de África occidental y, según las autoridades, «serán libres de salir del país cuando lo deseen» o podrán solicitar asilo.
Según informó el diario estadounidense ‘The New York Times’, la Administración Trump planea enviar a Liberia a Kilmar Ábrego García, el migrante salvadoreño convertido en símbolo de las deportaciones masivas tras haber sido deportado por error a su país natal.
Por otro lado, Ghana y Guinea Ecuatorial se han convertido en puntos de tránsito para la campaña antimigratoria de Trump, aunque las autoridades de esos países rápidamente envían a los deportados a sus lugares de origen.
Dos exfuncionarios del Departamento de Estado informaron a la AFP de que EE.UU. utiliza prohibiciones de visa y restricciones a países africanos para forzarlos a aceptar deportados de terceros países.
El Gobierno liberiano aseguró que «no exigió ni recibió compensación alguna o promesa de premio a cambio de aceptar participar en el programa» de deportaciones. «Liberia recibirá apoyo para ayudar a administrar el programa y fortalecer su sistema migratorio», aseguró el Gobierno, agregando que el acuerdo es «enteramente humanitario».
El Departamento de Estado estadounidense se negó a comentar el pacto con Liberia.
