Tras su amarga derrota en las elecciones presidenciales, el senador Flávio Bolsonaro abandonó Brasil este martes de manera secreta para evitar así enfrentarse a un cerco judicial en su país que amenaza con llevarlo a prisión. El hijo del expresidente, que no entregó el lunes … el pasaporte a las autoridades brasileñas como le habían reclamado, salió del país y voló rumbo a EE.UU., en concreto a Florida, según pudieron confirmar medios estadounidenses después de horas de rumores y especulaciones.
El candidato de la derecha radical está siendo investigado formalmente por presunto blanqueo de fondos en un turbio esquema vinculado a empresas de apuestas deportivas. El cerco se ha estrechado apenas se cerró el recuento de votos que le quitó la presidencia que tuvo al alcance de la mano tras ganar la primera vuelta. El juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, el mismo que condenó a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, y a su hermano, Eduardo, había ordenado la retención de todos sus pasaportes y le prohibió abandonar el país, ante el probable riesgo de fuga. Algo que finalmente se ha cumplido.
Flávio Bolsonaro pasó el martes desaparecido bajo rumores de que ya se habría fugado por Argentina rumbo a Estados Unidos. El plazo judicial para que entregara sus pasaportes expiró sin que el senador acatara la orden de Moraes. Ante la desobediencia, la Policía canceló todos sus documentos de viaje e informó que el sistema migratorio no registró su salida del territorio nacional.
El paradero del primogénito del clan fue un misterio desde las primeras horas de la mañana de este martes. Según medios locales, tanto sus aliados políticos más cercanos como sus propios abogados trataron de contactarlo sin respuesta a sus llamadas y mensajes. La posibilidad de una fuga había activado los casos por los que el senador podría ser juzgado sin la protección de los cargos políticos de los que gozó a lo largo de 24 años.
Además del caso de las apuestas, Flávio es objeto de una investigación de la Policía Federal por presunta corrupción y evasión de divisas en la financiación de ‘Dark Horse’, una película sobre la trayectoria política de su padre. En este proceso, la policía indaga el desvío de unos 134 millones de reales, unos 22 millones de euros, negociados con el banquero preso Daniel Vorcaro. La justicia también le ha prohibido terminantemente mantener cualquier tipo de contacto con su íntimo amigo y abogado Willer Tomaz, socio clave en los esquemas de apuestas investigados.
A esta se suma un nuevo frente, que se ha dado conocer este martes. El Tribunal Supremo de Brasil ha ordenado, según informa Ep, a la Policía Federal que abra una investigación contra el excandidato presidencial por la supuesta financiación extranjera de su campaña, así como por la manipulación del algoritmo en redes sociales para favorecer sus contenidos frente al de otros aspirantes.
El juez del Supremo Flávio Dino se basa en las denuncias sobre una presunta financiación del ‘lobby’ estadounidense Rockbridge Network, fundado por el actual vicepresidente de ese país, J. D. Vance, y si el supuesto apoyo viene motivado por futuras concesiones de explotación de recursos en caso de salir vencedor.
Dino ha señalado que es «necesario determinar quién pudo haber formulado dicha propuesta, a quién iba dirigida, mediante qué instrumento y en qué consistiría la supuesta contraprestación», ya que los recursos minerales pertenecen al país y «su explotación depende de la autorización o concesión otorgada en interés nacional».
Un patrón familiar
El riesgo de prisión de Flávio sigue el patrón de su propia familia, marcada por condenas penales y fugas al extranjero. Su padre, Jair Bolsonaro, cumple actualmente una condena de 27 años de prisión domiciliaria por una intentona de golpe de Estado en 2023, y un plan para asesinar al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, su vicepresidente, Geraldo Alckmin, y al propio juez Moraes. Jair huyó en el avión presidencial hacia Estados Unidos antes de pasarle la banda presidencial a Lula y permaneció tres meses en ese país para evitar la acción de la justicia. El hermano de Flávio, el exdiputado Eduardo Bolsonaro, también fue condenado y vive exiliado en Florida, donde el clan familiar sigue gozando del respaldo político de Donald Trump.
Ante el rápido avance de las investigaciones, los rumores sobre una inminente fuga de Flávio se dispararon en las últimas horas. El medio argentino Infobae publicó que el senador habría cruzado la frontera hacia Argentina para tomar un vuelo privado rumbo a Estados Unidos, aunque el Gobierno de Javier Milei desmintió su ingreso al país. Al ser consultado sobre esta presunta huida de su hermano, Eduardo Bolsonaro optó por el sarcasmo. «Sí. Y es Elon Musk el que está mandando un cohete».
Infobae publicó que Flávio Bolsonaro habría cruzado la frontera hacia Argentina para tomar un vuelo privado rumbo a EE.UU.
El historial delictivo que persigue al primogénito del clan no es un tema nuevo. Durante años, Flávio fue el epicentro del escándalo conocido como «rachadinha», un esquema de corrupción en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro que desvió millones a través de empleados fantasma, como su antiguo operador Fabrício Queiroz. Aunque el caso fue archivado por tecnicismos judiciales, las investigaciones revelaron cómo los Bolsonaro lavaban dinero público mediante la compra de inmuebles en efectivo y una franquicia de chocolates.
Sombras criminales
Más oscuras aún son sus históricas y bien documentadas conexiones con las violentas milicias paramilitares que operan en Río de Janeiro. Flávio empleó en su gabinete a familiares del temido sicario Adriano da Nóbrega y homenajeó a exoficiales que posteriormente fueron condenados por el asesinato de la concejala Marielle Franco. Estas sombras criminales siempre han acechado su carrera, empañando su candidatura presidencial en la que prometía combatir el «narcoterrorismo», un eslogan que sus críticos consideraron hipócrita a la luz de sus vínculos.
La derrota ante Lula por más de cuatro millones de votos dejará a Flávio sin el escudo protector de la inmunidad de senador a partir de febrero del próximo año
La derrota ante Luiz Inácio Lula da Silva por un margen de más de cuatro millones de votos dejará a Flávio sin el escudo protector de la inmunidad de senador a partir de febrero del próximo año. Al perder el Palacio del Planalto, el senador se negó a reconocer el resultado electoral y exigió la anulación de los comicios bajo la excusa de la prórroga de dos horas decretada por el Supremo Tribunal Federal el día de la votación. Pero como su propio partido pidió ese plazo, no le quedó otra salida que reconocer su derrota horas después.
Una investigación con la que el juez Moraes busca evitar su destitución
Beneficiado por la derrota de la familia Bolsonaro, que lo considera su principal enemigo, el juez del Tribunal Supremo Federal (STF), Alexandre de Moraes, puede usar la investigación contra Flávio Bolsonaro y su abogado Willer Tomaz como un escudo anti-impeachment. El proceso investiga por presunto blanqueo de fondos al candidato derrotado y a Tomaz, su amigo personal.
Tanto aliados del senador como integrantes del Gobierno de Lula apuestan a que el magistrado usará el avance de este sumario para reducir la presión del bolsonarismo que busca su destitución. Moraes ya comenzó a mover sus piezas al ordenar la confiscación de los pasaportes de Flávio apenas terminó el balotaje.
Moraes fue citado en el caso del Banco Master, el mismo que presiona a Flávio y otros políticos y jueces. La aparición de pruebas contra el juez de línea dura que ha condenado a prisión a Jair y a Eduardo Bolsonaro ha sido munición para que Flávio y otros políticos implicados pidieran la cabeza de Moraes. Pese a no tener vínculos ni haber sido nombrado por Lula da Silva, la imagen de Moraes es identificada con la del actual presidente por ser el verdugo de los Bolsonaro.
Mientras la maquinaria judicial avanza, Flávio Bolsonaro insiste en que los procesos son parte de una cacería política contra él y su familia orquestada por sus adversarios. «Y cuando estaba saliendo (de la casa de su padre el lunes), la Policía Federal de Lula estaba en la puerta de la casa y en el medio de la calle, fui intimado a entregar mis pasaportes y también estoy prohibido de dejar el país», reclamó Flávio en un vídeo en sus redes sociales el lunes. Con sus movimientos restringidos y la justicia cercándolo por múltiples frentes, el heredero del bolsonarismo puede seguir el mismo camino que su padre.
