Usa Tadsree nunca pensó que el tabaco le salvaría la vida. «Había salido con mis amigos, éramos un grupo de cinco», relataba este lunes ante las cámaras de medios internacionales. «Dos han muerto y tres estamos vivos porque salimos afuera a fumar un cigarrillo».
Esta … joven tailandesa es una de las supervivientes del incendio producido en un bar de Bangkok en la madrugada del lunes –hora local–, el cual deja por ahora 27 fallecidos y 73 heridos, 25 de ellos en estado crítico, según las últimas cifras oficiales. Las autoridades investigan si un mantenimiento negligente de las precauciones antiincendios dificultó la huida de las personas atrapadas en el interior.
Rong Beer Na Lat Phrao, un conocido local en el distrito de Chatuchak, al norte de la capital tailandesa, acogía a unas 300 personas cuando, alrededor de la medianoche, se inició un fuego de origen todavía desconocido pero relacionado, de acuerdo a las primeras pesquisas, con un fallo en el sistema eléctrico.
«Menos de un segundo después de salir miramos a la fachada y vimos que estaba saliendo humo del tejado», continuaba Usa. «Nos preguntamos qué estaba sucediendo y estábamos a punto de volver a entrar para comprobarlo, pero antes de que pudiéramos hacerlo sentimos como si algo saliera con fuerza desde dentro, hubo una enorme explosión, no tuvimos tiempo de pensar».
Imágenes grabadas desde la calle y compartidas en redes sociales muestran unas violentas llamaradas propulsadas en trayectoria horizontal desde el interior, evidencia de la intensidad del incendio, y personas que salen corriendo, todavía ardiendo, entre gritos de horror.
Sin escapatoria
La mayoría de las víctimas son jóvenes. La rápida expansión del fuego desde la zona frontal y la falta de visibilidad provocaron que muchos de ellos se agolparan en los baños, donde los bomberos han encontrado múltiples cuerpos sin vida.
«Corrieron hacia la parte trasera del edificio, hacia los aseos, pero no había una señal clara de salida de emergencia», ha señalado el primer ministro Anutin Charnvirakul, que a primera hora de esta mañana se ha desplazado al lugar de los hechos.
La evaluación preliminar apunta que un cortocircuito en un aparato de aire acondicionado en el techo podría haber originado las llamas. La Policía, por su parte, analiza la posibilidad de que las salidas de emergencia estuvieran obstruidas por objetos o incluso cerradas con llave, así como la utilización de materiales inflamables en la decoración del escenario y el aislamiento acústico.
El propietario de Na Lat Phrao se encuentra entre los ingresados en cuidados intensivos, por lo que los interrogatorios se limitan de momento a sus empleados. «En este momento, hemos establecido la negligencia como la principal hipótesis de la investigación», ha comentado el jefe del cuerpo policial, Kittiratt Phanphet.
Por su parte, el gobernador de Bangkok, Chadchart Sittipun, que también ha visitado el escenario del desastre, ha destacado en declaraciones en medios locales que el bar, situado en un edificio de hormigón de una sola planta, contaba con todas las licencias necesarias y había superado una inspección el pasado mes de abril.
«Cogí una silla para romper una ventana e intenté ayudar a buscar a mis amigos, pero no pude encontrarlos. No podíamos hacer nada, así que me quedé afuera esperando», concluía Usa, impotente. Allí vio cómo los bomberos cubrían el rostro de su amiga con una sábana después de que las maniobras de reanimación fracasaran.
A lo largo del día, los familiares de las víctimas han comenzado a acudir a Na Lat Phrao en busca de más información sobre sus seres queridos. Las fuerzas de seguridad han instalado allí un puesto de atención para que puedan denunciar la desaparición de aquellas personas que no se encuentran entre los hospitalizados.
Este incendio es el peor registrado en Bangkok desde 2009, cuando un espectáculo pirotécnico en el interior de una discoteca durante una fiesta de Nochevieja desencadenó un desastre en el que perecieron 67 personas. Aquel suceso conmocionó al país y desencadenó una profunda revisión de las normativas de seguridad en los locales de ocio nocturno de Tailandia.
