Poco antes de las seis de la mañana, los agentes del Cuerpo de Intervención de la Policía de Seguridad Pública (PSP) dieron un ultimátum de cinco minutos a los manifestantes para que desmontaran las tiendas de campaña instaladas desde el sábado en la … plaza del Rossio, en el centro de Lisboa. Ante la negativa de los acampados a abandonar el lugar, la Policía intervino y la operación se saldó con decenas de detenidos, según informaron los medios portugueses.
Ante la llegada de la Policía, los manifestantes formaron un cordón humano para impedir que los agentes llegaran a las tiendas. Pero el Cuerpo de Intervención, con más de cincuenta agentes desplegados, avanzó contra el grupo y realizó varias detenciones. Según el diario ‘Observador’, algunos manifestantes lanzaron objetos contra la Policía, que recurrió al uso de porras para proceder al desalojo.
Desde que se instalaron las tiendas el sábado, las autoridades habían tolerado su permanencia, pero ya habían avisado de que la acampada no estaba autorizada y de que antes o después tendría que terminar. «No fue ayer ni es hoy, pero tendrán que salir», advirtió durante la madrugada del lunes el segundo comandante de la Policía de Seguridad Pública (PSP) en Lisboa, Jorge Resende.
Tras el desalojo, los manifestantes retrocedieron hacia la contigua plaza da Figueira y decidieron permanecer en el lugar hasta conocer el paradero de los compañeros detenidos por la Policía y reclamar que se les devolvieran sus pertenencias. Según los portavoces del movimiento, también hay varios heridos, aunque de momento no se ha especificado el número.
Por su parte, la policía colocó vallas en la plaza del Rossio para impedir que se vuelvan a montar tiendas. «Vamos al Ayuntamiento a pedir que nos devuelvan nuestras pertenencias y a saber cómo están los compañeros que resultaron heridos durante la intervención policial», informó Priscila Valadao, una de las portavoces del movimiento en Lisboa.
PSP expulsou Acampada pela Habitação em Lisboa pouco antes das 6h00. Manifestantes estão reunidos na Praça da Figueira enquanto tentam perceber o que se passa com cerca de 30 companheiros, detidos ou até feridos. Total solidariedade com os presentes. #PTrevolutionTV https://t.co/636j8cZrQj
— PTrevolutionTV (@PTrevolutionTV) October 20, 2026
Según la decisión tomada anteriormente en las asambleas populares celebradas en la plaza, los manifestantes regresarán a las siete de la tarde para decidir nuevas formas de protesta y si vuelven a montar las tiendas. «Estaremos aquí hasta que todas las personas que están aquí, y representamos a todo el país, tengan derecho a una vivienda», añadió.
Retirada voluntaria en Oporto
Mientras tanto, en Oporto, los acampados optaron por desmontar voluntariamente las tiendas de campaña para evitar una nueva intervención policial. El pasado jueves, también de madrugada, los manifestantes se habían negado a abandonar el lugar, lo que dio paso a una actuación policial que se saldó con 39 manifestantes heridos, según los organizadores, y un agente lesionado, según la PSP.
El ministro del Interior, Luís Neves, reconoció el lunes que «los motivos de estas manifestaciones por el acceso a la vivienda son absolutamente humanos y legítimos». En ese sentido, recordó que durante los últimos días la Policía ha dialogado con los representantes de los manifestantes, tanto en Lisboa como en Oporto, sobre la necesidad de hacer cumplir la ley y también para informarles de los próximos pasos.
«Hay momentos en los que el derecho a manifestarse no puede colisionar con los derechos del resto de ciudadanos y, sobre todo, no puede violar la ley», defendió el ministro, que recordó que no puede haber campamentos ni ningún tipo de tienda en el espacio público. «Llegará el momento en que el espacio tendrá que recuperar la libertad de todos», anunció horas antes de la intervención de la Policía.
«El derecho a manifestarse no puede colisionar con los derechos de los ciudadanos ni puede violar la ley»
Luís Neves
Ministro del Interior
Por su parte, el presidente de la República, António José Seguro, pidió al Gobierno y a la oposición que se entiendan para encontrar una solución al problema de la vivienda, una de las principales preocupaciones del país. «Hacen falta medidas urgentes y políticas duraderas», defendió.
Contra la reforma del alquiler
Las acampadas comenzaron como protesta contra la reforma de la Ley de arrendamiento impulsada por el Gobierno conservador de Luís Montenegro, que facilita los desahucios y elimina el límite del 2% en las subidas de los nuevos contratos de alquiler. La reforma, aprobada en una primera votación parlamentaria el pasado 30 de septiembre, todavía tiene pendiente su tramitación definitiva. Los manifestantes exigen su retirada en un país donde el precio de compra de la vivienda se ha disparado más de un 70% desde 2021 y los alquileres han aumentado casi un 50%.
En plena ola de protestas por el acceso a la vivienda, el diario portugués ‘Público’ reveló este lunes que los 220 miembros del Gobierno y diputados de los partidos que apoyan la reforma del alquiler declaran un total de 1.039 inmuebles, con un valor patrimonial declarado de 55,6 millones de euros.
Las protestas han adquirido además una dimensión ibérica. El domingo, los acampados de Lisboa aprobaron por unanimidad solicitar a las centrales sindicales la convocatoria de una «huelga general ibérica» el próximo 11 de noviembre, coincidiendo con la huelga por la vivienda prevista en España. Los manifestantes de Oporto también estudian sumarse a la iniciativa con el objetivo declarado de «parar por completo la Península Ibérica».
