Giorgia Meloni cumple este jueves cuatro años al frente del gobierno italiano, pero la ola de protestas en varios frentes ensombrecen el aniversario. Mientras Milán toma medidas para afrontar nuevas manifestaciones de jóvenes el sábado, en el sur del país, tras el sexto … día de huelga de transportistas contra el aumento del precio del combustible, comienzan a vaciarse los supermercados y a preocupar al tráfico aéreo.
Meloni ha solicitado el fin de la huelga tras convocar un consejo de ministros para este jueves con la idea de aprobar un decreto ley que asegure ayudas a transportistas y agricultores. Su Gobierno promete 1.000 millones de ayudas al transporte por carretera y nuevas medidas, emplazadas para una reunión el martes 27 de octubre, pero a última hora de este miércoles los transportistas mantenían la huelga.
La primera ministra ha lamentado que «continúen con los bloqueos a pesar de que se haya abierto una vía de diálogo institucional», y ante la acción de los piquetes, ha solicitado «encauzar la movilización en el marco de un debate ordenado y respetuoso con la ley». El ministro de Agricultura, Francesco Lollobrigida, denuncia «infiltraciones criminales» en las protestas.
La prensa italiana ha recogido este miércoles escenas de ruedas de camiones cortadas en Caserta, para obligar a esos conductores a sumarse a la protesta. También, neumáticos de camión en el centro de la autopista para detener a vehículos de mayor tonelaje. Este miércoles la policía italiana ha escoltado a cientos de camiones de empresas que no se han sumado a la huelga, y en una operación contra los piquetes, ha denunciado a 71 personas y sancionado a 242.
Adolfo Urso, ministro de Empresa y del ‘Made in Italy’, ha explicado en la Cámara de Diputados que el Ministerio del Interior está identificando a quienes están cortando las carreteras, «con vistas a retirar los piquetes». Urso avisó de que «impedir el paso a los camiones, aunque se deje pasar a los coches, es un bloqueo de carreteras con consecuencias penales, que pueden incluir penas de prisión».
El gasóleo dispara la crisis
«Es una crisis peor que la del Covid», dice la confederación de agricultores. Tras el cierre del Estrecho de Ormuz, en Italia, el precio del gasóleo agrícola ha pasado de 0,85 a 1,62 euros por litro. El gasóleo para el transporte pesado cuesta aquí 1,12 euros por kilómetro, frente a los 1,08 euros de Francia y los 1,04 euros de Alemania, según organizaciones del sector. En las gasolineras italianas, el combustible se está cobrando a 2,04 euros por litro de gasolina y a 2,29 euros para el gasóleo.
En protesta, numerosos camiones llevan desde el viernes bloqueando las principales autopistas y carreteras de las regiones Campania, Apulia y Calabria.
En numerosos supermercados del sur del país ya es complicado encontrar productos perecederos como queso, frutas, hortalizas, carne, pescado y leche
En numerosos supermercados del sur del país ya es complicado encontrar productos perecederos como queso, frutas, hortalizas, carne, pescado y leche. Muchas toneladas se acumulan en cámaras frigoríficas de la zona de explotación, de donde no han podido ser retiradas; y otras están en los camiones bloqueados en las autopistas. Varios productores han decidido interrumpir las cosechas o la elaboración de productos. «Ya no nos queda espacio para almacenar la fruta», explica el dueño de una explotación de manzanos. Muy cerca, otro empresario ha paralizado la producción de mozzarella de búfala de Campania.
También Poste Italiane, responsable de los correos en el país, ha interrumpido el envío y el reparto de paquetes y correspondencia desde y hacia las regiones de Calabria, Sicilia, Campania y Apulia.
El transporte aéreo en jaque
Tampoco logran desplazarse los camiones que transportan combustible, provocando enormes colas en gasolineras de Campania y Calabria y escasez de combustible en los aeropuertos de Nápoles, Palermo, Bari y Salerno. La compañía aérea WizzAir ha comunicado «que se ve afectada por las interrupciones en el suministro de combustible a los aeropuertos provocadas por las protestas y los cortes de carretera en Italia», y que prevé «restricciones operativas que podrían repercutir en los vuelos con origen y destino en Italia».
Salvini les prometió este martes estudiar nuevas medidas para contener el coste de carburantes, incluida la posibilidad de fijar un tope al precio del gasóleo. También Lollobrigida asegura que están trabajando en futuras medidas para reducir el coste del gasóleo en la agricultura.
Los alcaldes de Nápoles y Bari han solicitado al gobierno que adelante la reunión del día 27, pues temen problemas de desabastecimiento en supermercados y dificultades con la gestión de basuras. Gaetano Manfredi y Vito Leccese firman juntos un comunicado en el que avisan del riesgo «de que nuestras ciudades queden paralizadas y sumidas en la basura». «Ya no nos enfrentamos a una crisis limitada al sector del transporte por carretera, sino a una emergencia que amenaza con paralizar comunidades enteras, con consecuencias económicas y sociales cada vez más graves», escriben.
