En la primera vuelta de votación, Iliana Iotova había obtenido resultados mucho peores de lo esperado. Los ataques con drones a barcos mercantes en el mar Negro y el llamamiento del Gobierno de Bulgaria a votar «por la guerra o por la paz» … , sin embargo, volcaron este domingo las urnas a su favor, con el 57,58% de los votos.
El primer ministro Rumen Radev e Iotova han formado equipo político durante los últimos diez años. Cuando el ex piloto de combate y general de la fuerza aérea fue elegido presidente, un novato en la política, la experimentada parlamentaria socialista, partidaria de reestablecer las relaciones con Rusia, se convirtió en su vicepresidenta.
Asumió incluso sus funciones a principios de este año, cuando dimitió para presentarse como líder de una alianza de partidos de izquierdas en las elecciones parlamentarias de abril y se convirtió en primer ministro. Iotova no ha logrado ahora una mayoría absoluta como la de Radev porque casi dos tercios de quienes votaron por Bulgaria Progresista hace seis meses se han quedado en casa, pero sí votos suficientes para apoyar a su pareja política desde la Presidencia.
«Su victoria refuerza el poder político de Radev y aumenta el riesgo de que ambos constituyan un mismo centro de poder, reduciendo los contrapesos institucionales», advierte en entrevista telefónica el politólogo de la University of National and World Economy de Sofía Ivaylo Iliev, que cree que su posición conjunta sobre Rusia y Ucrania puede complicar las relaciones de Bulgaria con sus socios europeos y de la OTAN.
En la victoria de Iotova, explica, ha tenido gran influencia la situación en el mar Negro. Estas aguas están sujetas a un régimen especial y la presencia de buques de guerra de países no costeños es limitada, pero entre los búlgaros crece la impresión de que se ha convertido en una zona de guerra, debido a los ataques a barcos que suministran equipos militares a Ucrania o que exportan grano ucraniano a través de puertos rumanos. La propaganda rusa habla de la conveniencia de un Gobierno búlgaro orientado a Moscú y que obtenga protección rusa.
En este sentido, la propuesta búlgara de un Mecanismo Marco Europeo de Seguridad y Navegación Segura en el mar Negro fue incluida en el discurso de Iotova ante la Asamblea General de la OTAN, pero se ha beneficiado del amplio grupo de votantes que no confía demasiado en que Estados Unidos acuda en su defensa en caso de que Bulgaria fuese atacada.
Iotova se defiende bien en el escenario internacional. Estudió en el Liceo Francés de Sofía y posteriormente Administración en Estrasburgo. Ex periodista, Iotova fue una figura destacada en la Televisión Nacional Búlgara en los años 90. Entró en política en 1997, dirigiendo la oficina de prensa del Partido Socialista Búlgaro (BSP) y más tarde se convirtió en miembro del partido y de la 40ª Asamblea Nacional.
De 2007 a 2017, fue diputada en el Parlamento Europeo, centrándose en la lucha contra el terrorismo, la crisis de refugiados y la adhesión de Bulgaria al Espacio Schengen. Redactó informes y propuestas legislativas sobre la gestión de la migración y contribuyó activamente a los debates sobre seguridad europea y libertades civiles.
Ahora se convierte también en la comandante en jefe de las fuerzas armadas del país. En su campaña electoral, ha mantenido posiciones abiertamente prorrusas, se ha opuesto tajantemente a la ayuda militar búlgara a Ucrania, argumentando repetidamente que el conflicto no tiene solución militar y pidiendo una «coalición por la paz» centrada en la diplomacia.
Quiere independizar a Bulgaria de la UE en política exterior
También ha enfatizado que Bulgaria debería mantener un mayor margen de decisión independiente en política exterior, independientemente de las decisiones de la Unión Europea, de manera que Bulgaria que «tome sus propias decisiones» y «moldee su propio futuro y construya consenso nacional a través del diálogo y de instituciones funcionales».
En ningún momento ha ocultado que concibe la Presidencia como una oficina de colaboración con la del primer ministro. «El presidente puede ser la voz del pueblo, despertar conciencias, forzar a quienes tomas decisiones, pero esto no significa un conflicto con las instituciones, sino influir con el poder de los argumentos, el conocimiento y la experiencia a favor del gobierno», ha dicho en una reciente entrevista.
Lleva más de 40 años casada con su marido, la persona en la que más confía después de su madre, según sus propias declaraciones, y tienen un hijo y un nieto. «Sus colaboradores destacan de ella que «estudia constantemente» y que «siempre tiene hechos los deberes». «Si te acoge en su equipo te protege por encima de todo», añaden fuentes de su equipo de prensa.
