– Wang Jiangang / Zuma Press / Europa Press
MADRID 1 Nov. (EUROPA PRESS) –
La Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) ha puesto fin a sus operaciones tras la negativa del Consejo de Seguridad a renovar su mandato, una decisión que marca el cierre de 35 años de presencia de la misión en el territorio. No obstante, el secretario general de la ONU, António Guterres, ha subrayado que la retirada del contingente internacional no supone la perdida de los derechos del pueblo saharaui, defendiendo especialmente el derecho de autodeterminación.
Guterres ha destacado la contribución de la MINURSO –desde su creación en 1991– en la supervisión del alto el fuego, así como en el establecimiento de condiciones favorables para alcanzar una solución política al conflicto, trasladando su agradecimiento a todo el personal de la misión y, en particular, a su representante especial, Alexander Ivanko, por su gestión durante «una etapa especialmente complicada» tras la reanudación de las hostilidades en 2020. En la misma línea, ha rendido homenaje a los 20 trabajadores fallecidos durante los años de despliegue.
El proceso de liquidación comenzará, de acuerdo con una declaración oficial, este domingo 1 de noviembre y contará con un equipo reducido del Departamento de apoyo operacional de la ONU, encargado de organizar la devolución de material a los países contribuyentes y de gestionar el destino definitivo de los equipos propiedad de la organización. Guterres ha instado a las partes a colaborar para completar el procedimiento «de forma ordenada y en el menor tiempo posible».
El secretario general ha insistido en que el final de la misión «no anula» los derechos fundamentales de la población saharaui y ha reclamado a todos los actores implicados que «respeten y promuevan» los derechos del pueblo del Sáhara Occidental, «en particular, su derecho inalienable a la libre determinación».
Por otro lado, Guterres ha expresado su inquietud por la situación de seguridad en el territorio y las posibilidades de que se intensifiquen los enfrentamientos. En este sentido, ha pedido a las partes que actúen «con la máxima moderación» y eviten cualquier iniciativa que pueda agravar las tensiones existentes o poner en peligro la estabilidad regional.
Pese al fin de las operaciones de mantenimiento de la paz, Naciones Unidas mantendrá su compromiso a contribuir con una salida negociada al conflicto saharui. A este respecto, el representante de la ONU ha reiterado su disposición a respaldar «una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable» que garantice la autodeterminación saharaui, mediante el trabajo de su enviado personal para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, y el impulso del diálogo entre las partes.
La labor de la MINURSO concluye después de que Rusia haya ejercido su derecho a veto como miembro permanente del Consejo de Seguridad para declinar la propuesta de resolución de Estados Unidos sobre la prórroga del despliegue de la misión de la ONU.
Previamente, el Frente Polisario, expresión política de la autodeterminación saharaui, había condenado la propuesta norteamericana al considerar que el texto entero se plegaba por completo al plan de autonomía propuesto por Marruecos, asfixiando sus reivindicaciones históricas.
