– Eskinder Debebe / Xinhua News / Europa Press
MADRID 8 Sep. (EUROPA PRESS) –
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha alertado este martes de la escalada de ataques perpetrados en los últimos días por el Ejército de Israel contra Líbano, que dejan decenas de víctimas civiles, sumados a la «angustia» por las continuas órdenes de evacuación.
El diplomático portugués se ha mostrado «profundamente preocupado por la escalada de las operaciones militares israelíes en el sur de Líbano, especialmente en Nabatiyé», donde este lunes han muerto más de diez personas, entre ellas dos menores, a causa de estos bombardeos.
Guterres «condena el creciente número de víctimas civiles» fruto de unos ataques de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) «cada vez más intensos», ha señalado su portavoz, Stéphane Dujarric, en una rueda de prensa en la que también ha lamentado «la angustia y el desplazamiento provocados por las órdenes de evacuación y las escenas de destrucción y devastación masivas» en territorio libanés.
En este sentido, el secretario general de la ONU está «especialmente alarmado» por los bombardeos dirigidos contra hospitales y personal sanitario –al menos 135 paramédicos libaneses han muerto a manos de Israel desde principios de marzo– y por las «restricciones al acceso humanitario».
Así, ha recordado que «los civiles y los bienes de carácter civil deben protegerse en todo momento» en virtud del Derecho Internacional. «Los ataques dirigidos contra ellos son inaceptables», ha remachado.
Guterres ha reclamado el cese «inmediato» de las hostilidades y ha emplazado al Ejecutivo de Benjamin Netanyahu a retirar sus fuerzas despegladas en el país vecino.
Las autoridades libanesas han elevado este lunes a 4.381 los muertos y a más de 12.400 los heridos desde el inicio de la ofensiva del Ejército israelí el pasado 2 de marzo en el sur del país, en el marco de unos ataques israelíes que no cesan, pese al alto el fuego en vigor.
Líbano e Israel alcanzaron el 26 de junio un principio de acuerdo con la mediación de Estados Unidos que sentaba las bases para un alto el fuego permanente e incluía el restablecimiento de la soberanía libanesa en el sur del país, pero también el desarme del partido-milicia chií Hezbolá, cuestión que el grupo ha rechazado de pleno.
Desde entonces, Israel ha alegado razones de seguridad y la negativa de Hezbolá al acuerdo para justificar que continúen sus operaciones militares en el sur de Líbano, en el marco de la nueva invasión desatada después de que el grupo lanzara proyectiles contra el país en respuesta a la ofensiva conjunta lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
