– Fabrice Hebert / Zuma Press / Europa Press
MADRID, 30 Oct. (EUROPA PRESS) –
La Policía Nacional de Francia ha informado este viernes de que 33 de los detenidos el pasado fin de semana por actos de violencia y saqueos en el contexto de las protestas ciudadanas se encuentran en prisión provisional o en custodia policial, antes de otro fin de semana en el que las fuerzas del orden se preparan para movilizaciones masivas.
Según ha detallado en un comunicado, varios de los detenidos el pasado 24 de octubre ya han comparecido ante la Justicia en Marsella o Bayona, entre otros.
En concreto, 18 personas fueron detenidas mientras saqueaban dos establecimientos en Marsella, de los cuales cuatro ingresaron en prisión tras ser puestos a disposición judicial, el resto han quedado en libertad bajo control judicial.
En Tolón, en la región la región Provenza-Alpes-Costa Azul, 22 personas fueron puestas en prisión provisional en relación con choques violentos con agentes policiales, siendo prolongadas las detenciones contra diez de ellos.
Mientras, en Bayona, un hombre que lanzó gases lacrimógenos y objetos contundentes contra los agentes de Policía, además de agredir a uno, ha sido ya condenado a seis mes de prisión y se encuentra encarcelado.
En el departamento de Drome, 18 personas han sido puestas en detención provisional por tenencia de equipamientos prohibidos, incluyendo cuchillos, ácido clorhídrico, lanzador de proyectiles metálicos y morteros de artificio.
TOQUE DE QUEDA EN DOS ZONAS DE PARÍS
Además, las autoridades policiales de Francia han declarado el toque de queda para dos sectores de la capital, París, en previsión de las nuevas protestas de este fin de semana, que contarán con un dispositivo policial especial coincidiendo también con las fiestas de Halloween.
En concreto, la Prefectura ha decretado el toque de queda entre las 23.00 horas y las 6.00 horas en las zonas de la plaza de la República y Châtelet-Les Halles durante las noches del sábado al domingo y del domingo al lunes.
Las autoridades han señalado que, en el contexto de las movilizaciones contra el encarecimiento de la vida y las fiestas de Halloween, las iniciativas para mantener el orden siguen siendo necesarias y «están justificadas por la existencia de alteraciones del orden público».
