El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, ha reconocido que el Estado tuvo «una pérdida de control» en «algunas ciudades» durante los disturbios que estallaron este fin de semana. Alrededor de 60.000 agentes fueron desplegados en el país ese día.
Laurent Nuñez, cuya dimisión … ha sido rechadaza por el presidente Emmanuel Macron, ha asegurado que la policía ha tenido una «falta de previsión» en la manifestación del sábado frente al número de alborotadores y saqueadores que acudieron en masa a delinquir.
Unas 350 personas fueron arrestadas entre el domingo y la madrugada del lunes en París, donde una treintena de negocios fueron saqueados. A nivel nacional, el fin de semana también hubo 2.331 personas detenidas y decenas de personas fueron puestas en prisión preventiva a raíz de los actos de violencia, indicó por su parte el ministro de Justicia, Gérald Darmanin.
Por su parte, el presidente Emmanuel Macron, también ha hecho autocrítica y ha asegurado que el Estado tuvo «fallos» en la respuesta a los disturbios que estallaron durante las protestas. Cientos de tiendas saqueadas,el ayuntamiento de Limoges incendiado y el de Marsella dañado, vehículos quemados, choques entre alborotadores y fuerzas de seguridad. Las autoridades describieron un caos «sin precedentes».
«No puedes mirar a los comerciantes a la cara cuando tienes cientos de comercios que han sido saqueados y decir que no hemos perdido el control sobre algunas de estas grandes ciudades», afirmó Laurent Nuñez durante una entrevista este lunes en France Inter radio.
Algunos políticos de la oposición pidieron la destitución de Nuñez pero Macron le ordenó que tomara «todas las medidas necesarias para garantizar la transparencia sobre los fallos de anticipación e inteligencia que llevaron a la violencia», según la presidencia. «Para poner fin a los fenómenos de barricadas y saqueos, (Macron) también ha pedido al ministro del Interior que ponga en marcha lo antes posible sobre el terreno nuevos modos operativos para las fuerzas de seguridad interior en la lucha contra los alborotadores», añadió el Elíseo.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, entonó el ‘mea culpa’ al reconocer que las autoridades han «fallado indiscutiblemente». Según él, el servicio de inteligencia francés es muy eficaz «en la lucha contra el terrorismo islamista» contra «la delincuencia organizada» y contra «las injerencias extranjeras, pero manifiestamente no sabe luchar correctamente contra la ultraizquierda».
