
El Tribunal de Justicia de la República (TJR) ha absuelto, este miércoles, a Éric Dupond-Moretti (62 años), ministro de Justicia del Ejecutivo de Emmanuel Macron desde julio de 2020, de los delitos de «conflicto de intereses», «intereses ilícitos» y «apropiación indebida de fondos públicos» de los que era acusado desde hace tres años cortos.
El TJR es una instancia excepcional, la única que permite juzgar al jefe del Estado o sus ministros durante el ejercicio de sus funciones.
Abogado célebre, antes de ser ministro, hijo y nieto de inmigrantes italianos, Dupond-Moretti perdió a su padre a los cuatro años y tuvo que trabajar como camarero y albañil para pagar sus estudios de abogacía.
El actual ministro se convirtió pronto en un abogado penalista muy famoso, que ganó la celebridad y mucho dinero defendiendo casos difíciles. Emmanuel Macron lo convenció de abandonar temporalmente una carrera millonaria para ejercer como ministro de Justicia, convirtiéndose en un blanco fácil para antiguos rivales.
Acusado de utilizar su cargo de ministro para combatir a sus antiguos rivales, Dupong-Moretti afrontó un proceso largo, laberíntico e inflamable. A principios de noviembre, el fiscal del Estado pidió contra él la condena a un año de cárcel con remisión de pena.
A primera hora de la tarde del miércoles, el TJR, integrado por tres magistrados del Tribunal de Casación, designados por el presidente del TJR y doce diputados y senadores de todas las familias políticas del Parlamento francés, han dictado la absolución del ministro de Justicia de todos los cargos que se le atribuían.
La condena de Dupond-Moretti habría precipitado una catástrofe política para el Gobierno de Emmanuel Macron. La absolución ofrece un profundo respiro político al Ejecutivo y al presidente, que tiene una cota muy baja en la opinión pública: un 55-60 % de opiniones negativas.
