– Kay Nietfeld/dpa
MADRID 16 Sep. (EUROPA PRESS) –
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, y su homólogo alemán, Boris Pistorius, han firmado un acuerdo para fortalecer la cooperación bilateral en materia de defensa y profundizar las relaciones entre las empresas de defensa alemanas y estadounidenses.
El pacto, suscrito en el Pentágono, tiene como objetivo sincronizar la estrategia de adquisición de armamento estadounidense con la legislación alemana para ampliar la capacidad industrial y tecnológica militar frente a los desafíos actuales en Europa y el flanco este de la OTAN.
«Cuando alineamos ambas (estrategias), se amplían las oportunidades para el desarrollo conjunto, la producción, la fabricación bajo licencia y el aumento de capacidades de mantenimiento y sostenibilidad; exactamente lo que deberían hacer los países aliados», ha explicado Hegseth, según un comunicado del Departamento de Defensa estadounidense.
Hegseth ha aplaudido los «grandes avances» logrados por los aliados, fundamentalmente por Berlín, en el aumento del gasto en Defensa hasta el 5% dentro de la Alianza. «Una ‘OTAN 3.0’ también requiere que la base industrial alemana, muy grande y de larga tradición, se utilice para la defensa conjunta», ha dicho.
En la misma línea se ha pronunciado Pistorius, quien ha destacado el aumento sustancial del presupuesto de defensa alemán en el último año –un 25%, equivalente a aproximadamente 147.000 millones de dólares (unos 127.430 millones de euros)– y ha trasladado a Hegseth la voluntad europea de asumir un papel defensivo mayor dentro de la Alianza Atlántica.
«La OTAN necesita volverse más europea para seguir siendo transatlántica. El reparto de la carga está avanzando», ha expresado, agregando que Berlín está, cada vez más, «asumiendo un papel de liderazgo dentro de la OTAN y fortaleciendo el flanco este, particularmente a través de su brigada blindada en Lituania».
Esto se produce después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, y el canciller alemán, Friedrich Merz, alcanzaran el pasado mes de julio un acuerdo en el marco de la cumbre de la OTAN en Ankara para adquirir misiles estadounidenses Tomahawk.
Alemania tiene 38.000 efectivos estadounidenses estacionados en el país. Entre las principales instalaciones militares se encuentran la base aérea de Ramstein, los campos de entrenamiento de Grafenwohr y Hohenfels, el hospital militar de Landstuhl y los cuarteles generales regionales en Stuttgart y Wiesbaden.
Rheinmetall, la mayor empresa de defensa de Alemania, se disputa actualmente un megaproyecto para fabricar más de 4.000 unidades del XM30, el blindado que sustituirá al histórico tanque M2 Bradley que las tropas estadounidenses llevan usando desde 1981. Para optar al contrato, compite contra la estadounidense General Dynamics y ha ofrecido adaptar su modelo Lynx, prometiendo además fabricarlo en territorio estadounidense y transferir tecnología.
