El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ha prometido este lunes destruir la economía de Irán, en un discurso sobre una nueva campaña de presión contra Teherán, casi seis meses después del inicio de una guerra que está en punto muerto.
«En todo el mundo, nuestro objetivo es cortar cada salvavidas económico que sostiene a este régimen tiránico hasta que Teherán quede completamente aislado», ha dicho Bessent.
Los países que no se sumen a las sanciones de EE.UU. «compartirían el aislamiento» de Irán, y ha señalado que Trump está llamando por teléfono a líderes mundiales para pedirles que pongan fin a sus relaciones con Teherán.
El Departamento del Tesoro asegura que ha «emitido resoluciones contra cinco sectores clave —activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo— que el régimen iraní utiliza para intentar apuntalar su economía en crisis».
Bessent, por su parte, ha prometido que cualquier entidad «que facilite el blanqueo de capitales en nombre de Irán será excluida del sistema del dólar estadounidense».
Preguntado por si los bancos chinos que mantienen relaciones con Irán podrían ser objeto de sanciones, Bessent ha respondido que «nadie está fuera del alcance de las sanciones estadounidenses».
El secretario del Tesoro había declarado anteriormente, en una columna para el Financial Times, que había comenzado un «Día D económico» contra Teherán.
