El abogado de Lindsay Clancy, la madre estadounidense acusada de asesinar a sus tres hijos, ha pedido este martes a un juez que su clienta sea absuelta después de que el jurado no alcanzara un veredicto en el caso a principios de septiembre.
Clancy, de 36 años, no negó durante el juicio haber estrangulado a Cora, de cinco años; Dawson, de tres, y Callan, de ocho meses, pero sostuvo que sufría psicosis posparto, lo que, según su defensa, la eximiría de responsabilidad penal.
«¿Dónde están las pruebas de que ella hizo esto?», se ha preguntado Kevin Reddington, abogado de Clancy, ante un tribunal de Massachusetts durante una audiencia para determinar si habrá nuevo juicio.
Reddington ha puesto en duda las propias declaraciones de Clancy de que mató a sus hijos, lo que sería un cambio importante respecto a su línea de defensa basada en la salud mental.
Un jurado de nueve mujeres y tres hombres no logró alcanzar el 4 de septiembre una decisión unánime, como exige la ley estadounidense en los procesos penales, lo que llevó a declarar nulo el proceso. Ahora, Reddington busca que el juez dicte un veredicto de no culpabilidad, lo que supondría desestimar el caso tras un mediático juicio. «Todo se basa en conjeturas», ha dicho. Por su parte, la fiscal Jennifer Sprague ha rechazado la alegación de falta de pruebas como un «argumento ridículo».
El juez William Sullivan ha aplazado la audiencia hasta el 2 de noviembre y ha planteado la posibilidad de fijar una nueva fecha para el juicio, en función de lo que decida sobre la solicitud de la defensa. También estudiará la petición de divulgar información adicional sobre las deliberaciones del jurado, que duraron siete días.
De los 12 miembros del jurado, once se pronunciaron a favor de declarar a Clancy no culpable por motivos de salud mental, mientras que uno se opuso y afirmó públicamente que la considera culpable.
Debate sobre la salud mental y el posparto
El juicio, en el que declararon más de 80 testigos, desató un debate en Estados Unidos sobre la salud mental en el posparto. El presidente Donald Trump calificó el caso de «tragedia horrible» y dijo que daba por hecho que habría otro juicio.
Clancy, que está internada en una institución psiquiátrica, se declaró no culpable por enajenación mental y afirmó que escuchó una voz que le ordenaba matar a sus hijos. Sus abogados sostienen que eso fue provocado por una psicosis posparto, condición que según expertos médicos afecta a entre una y dos mujeres por cada 1.000 partos.
Los fiscales rechazaron ese argumento y afirmaron que Clancy planificó cuidadosamente los asesinatos de sus hijos y era capaz de comprender las consecuencias de sus actos. Tras los homicidios ocurridos en la vivienda familiar en Massachusetts, en enero de 2023, la mujer se cortó el cuello y las muñecas y saltó desde una ventana de un segundo piso en un aparente intento de suicidio, tras lo que quedó paralizada de cintura para abajo.
