
Las autoridades colombianas han detenido este lunes a Harold Echeverry, el presunto homicida de una niña de 14 años, asesinada y desmembrada el pasado jueves en Santiago de Cali, al suroeste del país.
Así lo ha informado el director de la Policía colombiana, el general William Salamanca, quien ha asegurado que «fue capturado en la tarde de hoy en la ciudad de Villavicencio». El detenido, tal y como ha indicado, «está sindicado de haberle quitado la vida a la niña Michel González Sierra».
«Este sujeto (…) será trasladado de la ciudad de Villavicencio a la de Cali, donde será puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación», ha expresado Salamanca, tal y como ha recogido la Agencia EFE.
El crimen, que causó conmoción en Colombia, ocurrió cuando la menor fue enviada por su padre a hacer unas compras al mercado en el barrio San Judas de Cali, capital del departamento del Valle del Cauca.
«A su retorno a la residencia, al parecer, fue llevada a este taller engañada», ha afirmado el comandante de la Policía de Cali, general Daniel Gualdrón, que ha detallado que cuando los policías llegaron vieron «trazos de sangre» en el establecimiento.
«Esto nos condujo a buscar en unas canecas y en una maleta que se encontraban debajo de una escalera, en un cuartillo de guardar elementos. En una caneca (y en la maleta) encontramos partes de la menor», ha expresado el oficial.
Gualdrón ha precisado que la persona que cometió el crimen está plenamente identificada como Harold Echeverry. Las autoridades ofrecieron una recompensa de hasta 100 millones de pesos (unos 25.000 dólares) por información para detenerlo.
Entre tanto, Genaro González, padre de la menor, ha asegurado a EFE durante el entierro: «Las últimas palabras que me dijo mi niña esa noche fueron: ‘Papi, no me demoro’ y no la volví a ver».
Las compañeras de la víctima llegaron a acompañarla en su último adiós antes del mediodía, a una eucaristía, levantando carteles que decían: «queremos salir a la calle sin el miedo de no regresar».
