Asesinado a causa de una deuda por unas pizzas. Así ha terminado Raffaele Stipa, propietario de un restaurante en la ciudad italiana de Reggio Emilia, cuando estaba a punto de cerrar su establecimiento al final de la jornada. Un cliente habitual con trastornos … psiquiátricos y antecedentes penales por tráfico de drogas lo apuñaló a él y a su hermana, que resultó herida en el costado y el brazo y se encuentra ingresada en el hospital.
La agresión se produjo este lunes en torno a las diez de la noche, días después de que el atacante, Andrea Pellati, hubiera realizado varios pedidos sin pagarlos. En esta ocasión, envió a un amigo a por otra pizza, también con la intención de no abonarla, pero los dueños se negaron a entregársela, tal y como recoge el diario local ‘Corriere della sera’.
Ante el rechazo, Pellati, ahora detenido, se presentó en el local y habló brevemente con Stipa antes de saltar tras la barra y atacarlo con un cuchillo. Si bien no han trascendido los detalles, las autoridades sospechan que el agresor salió de su domicilio con la intención de atacar al pizzero, puesto que llevaba consigo el arma, que no tardó en desenvainar.
En este sentido se ha expresado el fiscal jefe, Gaetano Paci, que ha asegurado que Pellati entró en el negocio «con intención de asesinar» al propietario. «Según lo que hemos reconstruido a partir de las cámaras de seguridad internas del local, el hombre entró única y exclusivamente para matar a la víctima», ha detallado.
Pellati, de 43 años, asestó varias puñaladas al pizzero antes de que la hermana intentara detenerlo con un palo. Los ruidos y los gritos del cocinero atrajeron a varios clientes que se encontraban en la sala adyacente, mientras el agresor regresaba a la entrada del establecimiento, recogía y una mochila y se marchaba con tranquilidad.
Las cámaras de videovigilancia permitieron identificar al atacante, que fue localizado en la vivienda de sus padres, en el mismo barrio que la pizzería. En un registro posterior de su domicilio, los agentes encontraron la ropa que llevaba puesta en el momento del asesinato, así como el arma del delito.
